A los periodistas no les interesa la verdad (sino una buena historia).
El periodista Wilson Ferreira analiza el documental "Art Of The Prank" (2015) y destaca una declaración de Joey Skaggs que forma parte del filme: "Los periodistas son peligrosamente ingenuos... no les interesa la verdad, solo una buena historia". Skaggs es un artista visual que se inició en los movimientos de protesta contracultural en Estados Unidos. Según Ferreira, se dio cuenta de que el mayor enemigo no era el gobierno, sino los grandes medios de comunicación que lo sustentan.
247 El periodista Wilson Ferreira analiza el documental "Art Of The Prank" (2015) y destaca una declaración de Joey Skaggs que forma parte de la película: "Los periodistas son peligrosamente ingenuos... no les interesa la verdad, solo una buena historia". Skaggs es un artista visual que se inició en los movimientos de protesta contracultural en Estados Unidos. Según Ferreira, se dio cuenta de que el mayor enemigo no era el gobierno, sino los grandes medios de comunicación que lo apoyan.
En un artículo publicado en el periódico GGNWilson Ferreira informa que, "a partir de la década de 1970, [Skaggs] se convirtió en el principal creador de las 'Bromas Mediáticas' y la 'Interferencia Cultural', estrategias de guerra de guerrillas semiótica antimediática. Skaggs comenzó entonces a crear una serie de personajes e historias ficticias (bromas) para engañar a los periodistas, revelando cómo se forma la opinión pública a partir de las mentiras: el 'Burdel de Perros', el 'Banco de Esperma de Famosos', la 'Píldora Curatodo' producida con enzimas de cucaracha, etc. CNN, ABC y CBS cayeron en las bromas de Skaggs. Incluso el periodista Pedro Bial, al mostrar en Globo la 'Terapia del León' del 'famoso' Baba Wa Simba... 'El Arte de la Broma' muestra didácticamente cómo librar una guerra semiótica: haciendo que los medios prueben el veneno de las mentiras que producen... ¡pero no se lo digan a la izquierda! Difícilmente lo entenderán..."
Ferreira continúa: "yMientras tanto, bajo el impacto del éxito de la propaganda nazi en la Segunda Guerra Mundial y el impredecible efecto catastrófico de la transmisión radial de 'La Guerra de los Mundos' en Nueva York en 1938, los EE.UU. vieron a los medios de comunicación como un instrumento inmediato de contrapropaganda, mientras que los europeos intentaban comprender el fenómeno nazi-fascista a partir de su sólida herencia cultural y filosófica de siglos: psicoanálisis, lingüística, semiología, sociología, etc.