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Los periodistas son los mayores enemigos del pueblo, dice Olavo, el gurú de Bolsonaro.

La guerra contra el periodismo que defienden los partidarios de Bolsonaro va más allá de la superficialidad de las noticias falsas y diversas manipulaciones hacia una estructura más elaborada, con ideólogos al frente; el gurú de Jair Bolsonaro publicó en su Twitter quizás el ataque más virulento contra la prensa, con la clara intención de poner al pueblo en contra de los periodistas; Olavo dice: "los periodistas son los mayores enemigos del pueblo, ya sea en Estados Unidos o en Brasil".

Los periodistas son los mayores enemigos del pueblo, dice Olavo, gurú de Bolsonaro (Foto: Reproducción)

247 La guerra contra el periodismo que defienden los partidarios de Bolsonaro va más allá de la superficialidad de las noticias falsas y diversas manipulaciones, y se convierte en una estructura más elaborada, con ideólogos al frente. El gurú de Jair Bolsonaro publicó en su Twitter quizás el ataque más virulento contra la prensa, con la clara intención de poner a la gente en contra de los periodistas. Olavo afirma: «Los periodistas son los mayores enemigos del pueblo, ya sea en Estados Unidos o en Brasil». 

Todas las maniobras en torno al equipo de transición y el nombramiento de ministros han dejado claro que el gobierno de Bolsonaro no está dispuesto a negociar una tregua institucional con la prensa, su enemigo estratégico. El bolsonarismo, al parecer, ha decidido invertir en redes sociales, como Trump, siguiendo la tendencia comunicacional de otro ideólogo de masas, Steve Bannon, asesor directo de Donald Trump. 

Siguiendo esa línea de razonamiento, Bolsonaro puebla su gobierno de detractores públicos de los medios tradicionales, como Floriano Amorim, quien está ubicado en la Secom, el organismo más poderoso en la mediación entre medios y gobierno. 

En esta danza de hostilidades entra el gurú Olavo de Carvalho, que también tiene una función estratégica de movilizar “soldados” en las redes sociales controladas y manipuladas por el búnker de Carlos Bolsonaro. 

Queda claro, por tanto, que tiempos oscuros para el ejercicio del periodismo en Brasil están muy cerca en el horizonte, en una espiral de censura y de recorte de las libertades individuales y de la libertad de expresión.

Ver el Twitter de Olavo de Carvalho: