Juez exime a revista Veja de pagar daños y perjuicios a Lula por portada que lo presenta como preso.
La jueza Luciana Bassi de Melo, del 5.º Juzgado Civil del Foro Pinheiros (São Paulo), denegó la solicitud de indemnización del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva tras la publicación de su imagen en la portada de una revista con uniforme de presidiario. Junto a la imagen se leía: "Las 'llaves de la prisión' que rodean a Lula. Siempre escapó de sus adversarios, pero quienes lo hunden ahora son familiares, amigos, petistas y donantes de campaña investigados por corrupción". La jueza aceptó el argumento del abogado de la revista, quien argumentó que la portada sintetizaba la expresión de la sociedad manifestada en las calles y entendió que Veja no excedía los límites de la libertad de prensa.
Por Tadeu Rover, de Abogado
Por entender que la revista Veja no sobrepasa los límites de la libertad de prensa, la jueza Luciana Bassi de Melo, del 5º Juzgado Civil del Foro Pinheiros (São Paulo), negó el pedido de indemnización hecho por el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva después de que su imagen fuera publicada en la portada de la revista con ropa que simbolizaba a un preso.
La imagen se publicó en noviembre de 2015 en la portada del número 2.450 de la revista. En el montaje, en lugar de las franjas del uniforme de prisión, aparecían los nombres de personas involucradas en la Operación Lava Jato —que investiga una trama de corrupción en Petrobras—, incluyendo algunas que ya han sido condenadas. Junto a la imagen, el siguiente texto: «Las 'llaves de la prisión' que rodean a Lula. Siempre escapó de sus adversarios, pero quienes lo están hundiendo ahora son familiares, amigos, miembros del PT y donantes de campaña investigados por corrupción».
El juez aceptó el argumento del abogado de la revista, Alexandre Fidalgo, de que la portada resumía la expresión de la sociedad manifestada en las calles. Según la defensa, el muñeco "pixuleco", que inspiró la portada de la revista, constituye un hecho periodístico, y su enfoque crítico es legítimo. Creado durante las manifestaciones contra el gobierno, el muñeco tiene la imagen de Lula vestido con uniforme de prisión.
Según la jueza Luciana Melo, el artículo de portada critica a los políticos del país, sin hacer alusión alguna a la vida privada de Lula. Según el fallo, la portada, en tono irónico, aprovechó las manifestaciones populares y la información de la Operación Lava Jato. La jueza también señala que «se puede discrepar de las fuertes críticas y los términos despectivos utilizados en la portada y en el informe», sin embargo, según ella, las críticas son relevantes para hechos de interés público.
"De hecho, la portada de la revista resume los hechos presentados en el artículo principal de la publicación con animus narrandi (intención de narrar), sin intención de ofender y sin exceder los límites impuestos por el ordenamiento jurídico. No hubo invención, distorsión ni tergiversación de las noticias sobre él; en resumen, no se encontró ninguna extralimitación en los límites de la libertad de prensa", justificó.
Considerando que existe interés público en la noticia y que los hechos no están divorciados de la realidad, "pues la crítica periodística del asunto es un ejercicio regular del derecho a la libertad de expresión garantizado en el artículo 5, fracciones IX y XIV, de la Constitución de la República", el juez concluyó que no existió irregularidad que justificara la condena de la revista.
Flexibilidad a la libertad de prensa
Según el abogado Cristiano Zanin Martins —quien firmó la demanda en nombre del ex presidente junto a Roberto Teixeira— la interpretación del juez viola la Constitución al dar demasiado margen al concepto de libertad de prensa.
"Una revista no puede tratar a alguien como un convicto cuando ni siquiera es acusado ni ha sido condenado. Existe una clara vulneración del derecho a la imagen y al honor, que debería prevalecer sobre la garantía de la libertad de prensa. Esta libertad implica el deber de decir la verdad, y esta publicación no tiene nada de veraz", declaró el abogado, informando que apelará la decisión.
En la demanda, los abogados de Lula solicitan la condena de la revista, argumentando que el montaje excede los límites del derecho a la crítica. Según los abogados, el montaje retrata una mentira, ya que el expresidente no está acusado en ningún proceso penal ni ha sido condenado por ningún delito.
"Independientemente de las afirmaciones y críticas contenidas en la propia revista —siempre con evidente falta de criterio periodístico y manipulación—, esta no podía presentar una imagen falsa y ofensiva en su portada", afirman los abogados en la demanda. Según ellos, la portada de la revista representa una mentira con el objetivo de denigrar la imagen y el honor de Lula.