Kennedy Alencar: Bolsonaro inició su gobierno difundiendo noticias falsas.
El presidente Jair Bolsonaro abandonó el tono conciliador que tradicionalmente emplean los vencedores en sus discursos inaugurales y difundió la primera noticia falsa de su administración. En un discurso típico de campaña electoral, afirmó que su investidura fue "el día en que el pueblo comenzó a liberarse del socialismo", declaró el periodista Kennedy Alencar.
Por Kenendy Alencar, en tu blog – El presidente Jair Bolsonaro prescindió del tono conciliador que tradicionalmente utilizan los vencedores en sus discursos inaugurales y difundió la primera noticia falsa de su administración.
En un discurso típico de una campaña electoral, dijo que su toma de posesión fue "el día en que el pueblo comenzó a liberarse del socialismo".
Nunca ha habido socialismo en Brasil. Es una mentira que el presidente dijo en su primer día de mandato.
Bolsonaro no bajó del podio en ninguno de los discursos que pronunció hoy.
En su primer discurso, durante su investidura oficial en el Congreso, habló de combatir la “ideología de género”.
En el segundo discurso, pronunciado desde el balcón del Palacio de Planalto, adoptó un tono agresivo, afirmando que implementaría la agenda aprobada por la mayoría en las elecciones.
"Con humildad y honor me dirijo a todos ustedes como Presidente de Brasil y me presento ante toda la nación en este día como el día en que el pueblo comenzó a liberarse del socialismo, a liberarse de la inversión de valores, del gigantismo del Estado y de la corrección política."
Sosteniendo la bandera brasileña junto a su vicepresidente, Hamilton Mourão, dijo: «Nuestra bandera nunca será roja… solo será roja si nuestra sangre es necesaria para mantenerla verde y amarilla». Fue aclamado por una multitud entusiasta, pero esta acudió en un número mucho menor del que sus aliados habían proyectado.
La prensa fue tratada irrespetuosamente, con periodistas confinados durante horas, amenazas de ser atacados por francotiradores y restricciones en la alimentación e incluso en los descansos para ir al baño.
En su primer día en el cargo, Bolsonaro demostró que su relación con la prensa será mala y que prescindirá de la rendición de cuentas a través del periodismo.
La agenda económica nunca estuvo clara.
Falta una estrategia para aprobar la reforma de las pensiones, por ejemplo. Hay demasiada improvisación.
En resumen, Bolsonaro es el político menos preparado que jamás haya ocupado la silla presidencial.