INICIO > Media

Kotscho: Los no muertos resucitan de sus tumbas con el arresto de Lula.

"En cuanto el gran líder del Partido Justicia emitió la orden de arresto contra Lula, los muertos vivientes inmortalizados en las viñetas del brillante caricaturista, surgieron repentinamente de las tumbas como cucarachas en celo, invadiendo todos los espacios de las redes sociales como nunca antes se había visto. Cuanto más mediocres eran en sus pequeñas vidas anónimas, más agitados se ponían", afirma el periodista Ricardo Kotscho.

Ricardo Kotscho redes sociales (Foto: Leonardo Attuch)

Por Ricardo Kotscho, en La cesta de Kotscho Henfil no sabe lo que se está perdiendo.

Bastó con que el gran líder del Partido de la Justicia emitiera la orden de arresto contra Lula para que los no muertos, inmortalizados en los trazos del brillante caricaturista, surgieran repentinamente de las tumbas del cementerio como cucarachas en celo, invadiendo todos los espacios de las redes sociales como nunca antes se había visto.

Cuanto más mediocres eran en sus pequeñas vidas anónimas, más se excitaban.

Personas que jurábamos que ya no estaban entre nosotros han resucitado repentinamente, como por arte de magia, blandiendo sus indignadas manitas, propagando el odio, babeando en pijama, encarnando a la "gente buena", a los "brasileños decentes", celebrando la victoria "contra la impunidad", lograda gracias a las valientes Carmens y Rosas, reinas supremas de los tratos turbios.

En la vida real, nunca fueron tan machistas. Eran figuras menores en sus respectivos campos profesionales, despiadados con los subordinados y sumisos con los superiores.

Habían desaparecido del mapa durante un tiempo, pero regresaron con fuerza en Facebook y comenzaron a lanzar ataques en todas direcciones.

En su furia, terminarán matándose unos a otros, movidos tanto por la razón como por el resentimiento.

Como esos personajes idiotas de la obra de Nelson Rodrigues, hasta hace poco andaban por ahí quejándose de que nadie los valoraba. Pero ahora han perdido toda modestia y, envalentonados por la multitud, se creen dueños del mundo.

Todos se han convertido en Carlos Lacerda, pero no son más que Carlos Maruns, heraldos de la moralidad ajena, evasores fiscales de poca monta, creyendo que han llegado al poder.

Despreciados incluso por sus seres más queridos, teclean frenéticamente todo el día, todos los días, en busca de "me gusta", creyéndose la verdad absoluta y luchando por su propio bien contra la maldad ajena.

Hasta hace poco sentía lástima por ellos, pasaba por alto pequeñas descortesías, pero ahora ni siquiera siento ira, incluso me parecen graciosos en su ridículo papel de bufones de la corte.

Si Facebook eligió a Trump, ¿por qué no pueden reemplazar a Temer con Bolsonaro, por ejemplo (existen otras opciones)?

Para estos desquiciados no existen límites. En su creciente campaña de difamación, actualmente solo virtual, ni siquiera el cielo es el límite, y puesto que el infierno ya no existe, nada los detendrá.

Mis queridos lectores de este blog seguramente reconocerán a muchas de estas criaturas no muertas que navegan por la web, pero no les daré el placer de mencionar sus nombres, y mucho menos de responder a sus tonterías venéreas.

Por mí, pueden volver a la tumba en el anonimato, pero quien quiera hacer una lista es bienvenido a hacerlo.

La vida continua.