"La Operación Lava Jato no puede estar al servicio de facciones políticas."
El periodista Janio de Freitas recuerda un caso emblemático del periodismo de 1994, cuando la vida de una pareja propietaria de una escuela infantil quedó arruinada tras ser acusada de celebrar orgías sexuales con niños, acusación que se demostró falsa; «Las filtraciones de Lava Jato, Zelotes y otros siguen el mismo patrón que el caso de la Escola Base: un policía o fiscal dice algo, y con eso basta», compara; señala que «ahora existe un factor agravante respecto al caso anterior: la parcialidad».
247 - El periodista Janio de Freitas recuerda un caso histórico del periodismo para criticar la "señalización" de la Operación Lava Jato en su columna de este domingo 10. En 1994, una pareja propietaria de un jardín de infancia vio arruinadas sus vidas tras ser acusadas de celebrar orgías sexuales con niños, lo que se demostró que era mentira: el famoso caso de la Escola Base.
«Las filtraciones de Lava Jato, Zelotes y otros siguen el mismo patrón que el caso de la Escola Base: un policía o fiscal dice algo, y eso basta», compara Janio. Señala que «ahora existe un factor agravante respecto al caso anterior: la selectividad». «La selectividad de las filtraciones procedentes de Lava Jato se enmarca dentro de la creciente inmoralidad política: Lava Jato es un organismo del Estado y no puede estar al servicio de corrientes políticas e ideológicas», enfatiza.
«¿Por qué tanto revuelo solo por algunos de los señalados por el expresidente de Andrade Gutiérrez, Otávio Marques Azevedo, como receptores de dinero del consorcio que construyó la central hidroeléctrica de Belo Monte? ¿Por qué mezclar donaciones, pagos y fondos ilícitos con donaciones legales e ilegales? No es decente», critica el periodista. «Unas prácticas respetuosas, por ambas partes, de la ley por parte de los primeros y de la ética por parte de los segundos, no perjudicarían en absoluto a Lava Jato ni a la prensa», añade.
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