Nassif: Gilmar inaugura la Ley contra el Abuso de Autoridad
Un periodista elogia la decisión del ministro Gilmar Mendes, quien suspendió las detenciones coercitivas para interrogatorios, ampliamente utilizadas en la Operación Lava Jato: "Mantengo todas mis críticas al ministro Gilmar Mendes del STF (Supremo Tribunal Federal). Pero le correspondía a él dar el primer paso para instaurar sanciones contra los abusos de autoridad, en la forma más abyecta del autoritarismo: la monstruosidad de la detención coercitiva". "Los ejemplos más flagrantes fueron la absurda detención coercitiva de los líderes de la Universidad Federal de Santa Catarina y la Universidad Federal de Minas Gerais", afirma Nassif.
247 - El periodista Luis Nassif elogió la decisión tomada este martes, 19, por el ministro Gilmar Mendes del Supremo Tribunal Federal (STF), que suspendió las detenciones coercitivas para interrogatorios, ampliamente utilizadas en la Operación Lava Jato.leer más).
Mantengo todas mis críticas al ministro Gilmar Mendes del STF (Supremo Tribunal Federal). Pero fue él quien dio el primer paso para instaurar sanciones contra los abusos de autoridad, en la forma más abyecta del autoritarismo: la monstruosidad de la detención coercitiva. En teoría, la detención coercitiva debería sustituir a la prisión preventiva. Sería una medida menos drástica para evitar que el detenido destruya pruebas o coordine versiones con sus cómplices, afirma Nassif.
El periodista asegura que, en la práctica, las detenciones coercitivas han sustituido la invitación a declarar, convirtiéndose en objeto de abuso por parte de policías, fiscales y jueces.
Los ejemplos más flagrantes fueron la absurda detención coercitiva de los directores de la Universidad Federal de Santa Catarina y la Universidad Federal de Minas Gerais. En el caso ADPF 44, Gilmar concedió la medida cautelar para prohibir la detención coercitiva de personas investigadas para interrogatorio, bajo pena de responsabilidad disciplinaria, civil y penal del agente o autoridad, afirma.
“Si en efecto, delegados y jueces irresponsables, como los que solicitaron y autorizaron la violencia contra dirigentes universitarios, lo pensarían dos veces antes de cometer actos tan arbitrarios”, añade el periodista.
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