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Noblat cuestiona el cinismo de la oposición en el caso Cunha.

¿Quién les parece más cínico? ¿Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados, que usa los poderes de su cargo para intentar preservar su mandato tras ser acusado de mentir a sus pares? ¿O la oposición, que ayer anunció su disposición a llamar a la puerta del Supremo Tribunal Federal para denunciar a Eduardo por usar su cargo en su propio beneficio?, cuestionó el periodista Ricardo Noblat, quien acertó con la segunda opción.

¿Quién les parece más cínico? ¿Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados, que usa los poderes de su cargo para intentar preservar su mandato tras ser acusado de mentir a sus pares? ¿O la oposición, que ayer anunció que está dispuesta a llamar a la puerta del Supremo Tribunal Federal para denunciar a Eduardo por usar su cargo en su propio beneficio?, cuestionó el periodista Ricardo Noblat, quien acertó con la segunda opción (Foto: Aline Lima).

247 - El periodista Ricardo Noblat, columnista de Globo, cuestionó el cinismo de la oposición brasileña ante el caso de Eduardo Cunha (PMDB-RJ), presidente de la Cámara de Diputados. Véase a continuación:

Por oportunismo, la oposición amenaza a quienes una vez tanto apoyó.

Ricardo Noblat

¿Quién te parece más cínico?

¿Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados, utiliza los poderes de su cargo para intentar preservar su mandato tras ser acusado de mentir a sus colegas?

¿O la oposición, que ayer anunció que estaba dispuesta a tocar la puerta del Supremo Tribunal Federal para denunciar a Eduardo por utilizar su cargo en su propio beneficio?

Apuesto por la segunda opción.

Hasta concluir que Eduardo los había traicionado y que no permitiría un juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, la oposición lo elogió más de lo que podía o debía.

Por eso se volvió tedioso. Sin perder coherencia, sobre todo porque exige coherencia del gobierno, ¿cómo podría la oposición aliarse con Eduardo, quien está envuelto en escándalos financieros?

No puede decir que el gobierno es corrupto y que Eduardo no lo es. En rigor, el gobierno y Eduardo solo pueden ser considerados corruptos si son condenados por los tribunales.

El mismo oportunismo de Eduardo, que ahora se está volviendo en su contra, ha infectado a la oposición y ahora se está volviendo en su contra. La gente no es tan ingenua como los políticos imaginan.

El cambio de comportamiento de la oposición se debió al descubrimiento, a través de encuestas de opinión, de que la opinión pública la tenía mal vista. Esa fue la única razón.

Destacadas figuras de la oposición que encabezaron esta semana una marcha de protesta contra Eduardo por los pasillos de la Cámara, hasta hace poco confraternizaban con él y lo apoyaban sin reservas.

¿No se le pide a Dilma que confiese sus errores y se disculpe? ¿Por qué no se hace lo mismo con la oposición?