"¿Por qué Globo y Folha se pelearon con Ibope y Datafolha?"
"Ibope realizó la encuesta y concluyó que la popularidad de Dilma ha aumentado", datos que "no coinciden con los números del gráfico mostrado en Jornal Nacional", compara Eduardo Guimarães, del Blog da Cidadania; también se refiere a una encuesta de Datafolha "que presentó excelentes resultados para Dilma, pero que, tal como sucedió en Jornal Nacional, fue distorsionada por quienes la informaron".
Por Eduardo Guimarães, de Blog de ciudadanía
El miércoles pasado, Jornal Nacional informó sobre algunos datos publicados como parte de la última edición de la serie histórica de encuestas que Ibope realiza para la Confederación Nacional de la Industria (CNI). El sitio web de la CNI indica que la popularidad de Dilma Rousseff ha aumentado. Sin embargo, JN solo mostró un gráfico que distorsionaba este dato.
Como pueden ver, Ibope realizó la encuesta y concluyó que la popularidad de Dilma ha aumentado. Las cifras del gráfico de CNI-Ibope no coinciden con las del gráfico del Jornal Nacional.
Lo que ocurrió es muy simple: JN tomó números de otras encuestas de Ibope de este año sobre la popularidad de Dilma y los presentó como si fueran parte de la serie histórica que Ibope realiza para la Confederación Nacional de la Industria.
Pero, ¿por qué las cifras de otras encuestas de Ibope difieren de las de las encuestas que el instituto realiza exclusivamente para el CNI?, podría preguntarse el lector. Hay varios factores que explican esta discrepancia: nivel de confianza, número de encuestados, etc.
Como cada encuesta tiene sus propias particularidades, no es posible mezclar una serie histórica de encuestas –que siempre utilizan los mismos criterios– con encuestas aleatorias realizadas en diferentes bases de datos.
En otras palabras: el Jornal Nacional cometió un engaño. Inventó una serie histórica de CNI para engañar a sus espectadores.
Diez días antes de la publicación de la encuesta CNI-Ibope, Folha de São Paulo publicó en primera plana una encuesta de Datafolha que mostraba excelentes resultados para Dilma, pero que, como ocurrió en el Jornal Nacional, fue distorsionada por quienes la informaron.
El tema fue discutido en el post. Folha manipula gráfica y revierte datos de encuesta de Datafolha.El texto muestra que, en portada, Folha unió a quienes consideraban que Dilma tenía poca responsabilidad en el escándalo de Petrobras con quienes creían que tenía mucha. Gracias a esta táctica, el periódico llegó a la cifra del 68% que supuestamente culpó a Dilma por el escándalo.
Sin embargo, el análisis de la investigación revela datos que muestran que, contrariamente a lo que sugería el titular, Dilma está siendo muy bien evaluada por combatir la corrupción no sólo en Petrobras, sino en general.
En el propio Folha, uno de los columnistas más veteranos y destacados del periódico sugirió que se manipuló la publicación del estudio de Datafolha. Janio de Freitas insinuó que el instituto y el periódico que lo controla formularon una pregunta ambigua a los encuestados para construir el titular.
Los hechos mencionados conducen a una conclusión inevitable: tanto Jornal Nacional como Folha se han enfrentado a los dos institutos que les proporcionan encuestas de opinión. Mientras estos institutos dicen una cosa, el noticiero y el periódico dicen otra.
La invención de una realidad más optimista para las familias Marinho y Frías por parte de los empleados, que intentan adivinar los deseos de sus jefes, se debe a un hecho sorprendente. Durante meses, Dilma ha estado bajo un intenso bombardeo. Y tras el final de la campaña electoral, con su reelección, la artillería no ha cesado. Parece que la campaña no ha terminado.
Con todas las campañas de desprestigio movilizadas contra el presidente, sería devastador tanto para Globo como para Folha informar sobre encuestas que muestran que el bombardeo postelectoral no sólo no tuvo ningún efecto negativo sobre el objetivo sino que tampoco impidió resultados positivos.
Lo sorprendente es la flagrante manipulación de los hechos. De hecho, lo más sorprendente, aunque no del todo, es la manipulación de las encuestas de esta manera. Ciertamente, estos medios de comunicación ya han llegado tan lejos antes, pero, por el momento, no sucede cuando...
Por último, contaré un hecho que puede explicar al lector lo que está sucediendo: por qué los medios de comunicación no pueden destruir al Presidente de la República.
La semana pasada fui a cenar con dos amigos comunistas para planificar cómo convertir Brasil en Cuba... Bromas aparte, lo cierto es que durante la cena el camarero que nos atendía comentó que lee este blog y quería saludarme.
Los hechos antes mencionados están estrechamente relacionados con buscar Un informe divulgado recientemente por la Secretaría de Comunicación de la Presidencia de la República sobre los hábitos mediáticos de los brasileños.
Esta investigación confirma lo que ocurrió en el restaurante donde cené. Cada vez más, los brasileños se informan en internet y, cada vez más, en blogs como este. De esta manera, las versiones de periódicos como Jornal Nacional y Folha de S. Paulo ya no carecen de contrapunto.
Por eso los grandes medios de comunicación han tenido que recurrir a falsificar la realidad. Así de simple.
