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Reinaldo Azevedo dice que el 'método de la locura' llevará a Bolsonaro a la derrota.

El periodista Reinaldo Azevedo escribe en su blog que Jair Bolsonaro ya está en campaña para la reelección. Argumenta que la estrategia del presidente "carece de improvisación y es cien por cien metódica", pero que existe una alta probabilidad de derrota.

Reinaldo Azevedo dice que el 'método de la locura' llevará a Bolsonaro a la derrota.

247 - El periodista Reinaldo Azevedo escribe en su columna El periódico Folha de S. Paulo argumenta que Jair Bolsonaro ya está en campaña para la reelección. Sostiene que la estrategia del presidente en el cargo "carece de improvisación y es cien por cien metódica", pero que existe una alta probabilidad de derrota.   

El presidente ya ha adoptado la estrategia electoral. Lanzó su campaña de reelección en cuanto la Cámara aprobó la reforma de las pensiones en primera votación. El amplio margen, reafirmado con pocas deserciones el miércoles (7), le dio la certeza de que la partida económica está ganada. Cabe señalar que ya existe un error de diagnóstico esencial, escribe el periodista.  

[Bolsonaro] "Nunca pretendió, como vemos ahora, gobernar eficazmente el país. Quiere el poder de mando, que es otra cosa. Un gobernante negocia, intenta convencer, otorga y obtiene concesiones de sus adversarios". "El actual ocupante del Palacio de Planalto solo entiende manifestaciones de rebeldía —como las suyas cuando estaba en el ejército— y obediencia. Se ve a sí mismo como líder de una supuesta revolución moral que enterrará el 'socialismo'".  

No es improvisación, pero hay mucha locura en ese método. Incapaz de comprender siquiera los rudimentos de la economía y la gestión, consideró oportuno desatar una nueva guerra ideológica, con la vista puesta ya en 2022. El país apenas se ha recuperado de la dura resaca del año pasado.  

"Aquí viene el defensor de la dictadura, el apologista de la tortura, el justificador de las decapitaciones en las cárceles, el enemigo del medio ambiente, el adversario de los pueblos indígenas, el burlador de los derechos humanos, el fanático de las armas, el detractor de las minorías, el propagador del odio hacia la prensa libre..."  

¿Funcionará este juego, que consiste en mantener aniquilado el centro y sus matices —centroderecha y centroizquierda— y librar batallas finales con una izquierda radicalizada? Todo indica que no. Y no tanto por los actores internos.