Sardenberg condena el aumento salarial de los fiscales.
Según el columnista Carlos Alberto Sardenberg, los fiscales federales están recibiendo consejos negativos sobre el reajuste del 16% incluido en el presupuesto de 2018 por el Consejo Superior de la Fiscalía Federal; “La inflación ronda el 3,5% anual, y la categoría se encuentra entre las mejor pagadas del servicio federal, con un salario inicial de R$ 28”, valora.
247 - Em En su columna de este jueves, Carlos Alberto Sardenberg Manifestó su descontento con la solicitud de aumento salarial presentada por los fiscales. El economista afirmó que el grupo sentaba un precedente negativo con el aumento del 16% propuesto en el presupuesto de 2018.
"La inflación ronda el 3,5% anual, y esta categoría se encuentra entre las mejor pagadas del servicio federal, con un salario inicial de R$ 28."
Se puede afirmar que los fiscales desempeñan muy bien su función de garantizar el cumplimiento de la ley y, sobre todo, de combatir la corrupción. Lava Jato es el mejor ejemplo de ello.
Pero mucha gente en el país, la gran mayoría de los brasileños, cumplen muy bien con sus obligaciones tanto en el sector público como en el privado. Ese no es el problema. El problema es el dinero y quién paga la factura.
Es bien sabido que la falta de recursos del gobierno federal es un hecho. Los fiscales advierten con frecuencia que los recortes presupuestarios podrían perjudicar la lucha contra la corrupción. ¿Y aun así aprueban un aumento en los gastos de personal de R$ 116 millones anuales? ¿En un momento en que el gobierno está aumentando los impuestos, es decir, recaudando pagos de los ciudadanos? Cabe destacar que fue una decisión unánime de los miembros de la Fiscalía Federal.
Existe otro problema grave. El presupuesto asignado a la agencia para 2018 es de R$ 3,8 millones. De ese total, no menos de R$ 3 millones se destinarán al pago de salarios. Esto deja tan solo R$ 800 millones para el funcionamiento general de la agencia, investigaciones, procedimientos judiciales, etc.