Tijolaço: La lucha de Tucano es por el control del partido con convenciones
El periodista Fernando Brito resume la disputa interna en el PSDB sobre si abandonar o no el gobierno de Michel Temer: "La expectativa es quitarle a Aécio Neves el control de una parte significativa de la maquinaria partidaria que maneja. Y, con ello, quitarle el poder de influir con mayor fuerza en la elección del candidato presidencial del PSDB y en la definición de una alianza con el PMDB", dice Brito.
Por Fernando Brito, de ladrillo - En Folha de hoy, el trabajo que parecía imposible, pero que Michel Temer, Aécio Neves y João Dória lograron realizar.
La facción del PSDB que apoya a Temer irá a por todas.El periódico informa que el grupo de Temer "quiere que Tasso Jereissati salga de la presidencia interina a finales de esta semana".
La señal la dieron las repercusiones de la reunión nocturna entre Aécio Neves y el actual inquilino del Palacio de Planalto, donde es tan plausible la versión de que discutieron sobre las hidroeléctricas de Cemig como la de que hablaron de las virtudes de Rodrigo Janot.
El tema era diferente: un equilibrio de poder a la luz del comunicado firmado por el presidente interino del partido PSDB y el diputado "alckminista" Silvio Torres, su secretario general, convocando a elecciones internas del partido, a partir del 1 de octubre (en los municipios), en noviembre para las direcciones estaduales y las elecciones nacionales a principios de diciembre.
En la convocatoria se estipula que los mandatos de las direcciones municipales y estatales –que habían sido prorrogados hasta 2018– terminarán en la fecha prevista para la convención, mientras que los electos tendrán poderes hasta finales de mayo de 2019. A las direcciones que fueron electas en 2017 también se les ordenó realizar convenciones extraordinarias.
Políticamente, se trata de la expectativa de quitarle a Aécio Neves el control de una parte significativa del aparato partidista que ostenta. Y, con ello, quitarle el poder de influir con mayor fuerza en la elección del candidato presidencial del PSDB y en la definición de una alianza con el PMDB.
En este escenario, Doria continúa su trayectoria de víbora, manteniendo una aparente distancia de Aécio, una abierta cercanía con Michel Temer y un intercambio de cortesías vacías con Tasso Jereissati. Carece de fuerza propia dentro del aparato del PSDB, pero cuenta con el apoyo empresarial —incluso fuera de São Paulo— y con la perspectiva de candidatos reticentes a cargar con el pesado bagaje electoral de Aécio para crear una parte del PSDB que pueda llamar suya.
En el tribunal del PSDB (Partido de la Social Democracia Brasileña) no faltan la hipocresía y las puñaladas por la espalda, y está claro que cualquier camino conduce a la guerra.