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Albañil: Cármen Lúcia no debería poner en la agenda el hábeas corpus de Lula.

"Sería una discriminación impensable haber hablado aquí del doctor Gaveta, militante del PSDB, dejando en el olvido las investigaciones sobre el explosivo Paulo Vieira de Souza, Paulo Preto, sin contar que hay figuras de mayor rango amenazando con desbancar a los más legendarios adormecedores que alguna vez ocuparon el Supremo Tribunal Federal", escribe el periodista Fernando Brito en Tijolaço.

Brasilia - La presidenta del Supremo Tribunal Federal (STF), Cármen Lúcia, se reúne con los presidentes de los 27 tribunales estatales de justicia, en el STF (José Cruz/Agência Brasil) (Foto: Rómulo Faro)

Por Fernando Brito, en Tijolaço - Sería una discriminación impensable hablar aquí del Doctor Gaveta, militante del partido PSDB, haciendo que las investigaciones sobre el explosivo Paulo Vieira de Souza, alias Paulo Preto, queden en el olvido, sin contar que hay figuras superiores amenazando con desbancar a los más legendarios dormilones que alguna vez estuvieron en el Supremo Tribunal Federal.

Su presidenta, Cármen Lúcia, contra la voluntad expresa de varios ministros, está dando señales de que no pondrá en agenda el pedido de habeas corpus del ex presidente Lula, aunque el propio relator, Edson Fachin, haya catalogado el caso como listo para ser juzgado en sesión plenaria.

Como informa hoy el diario Folha, esto llega al punto de la grosería, sin respuesta, de retrasar un pedido de audiencia por parte del abogado Sepúlveda Pertence – un derecho explícitamente previsto en la Ley 8.906/94, que le garantiza el derecho de "dirigirse directamente a los magistrados en sus despachos y salas, independientemente de horarios previamente agendados u otras condiciones" – agravado por la suprema descortesía de ser él un ex presidente de ese Tribunal.

El asunto es tan obvio que probablemente será tratado verbalmente esta semana en una sesión del Supremo Tribunal Federal, una situación lamentablemente ya no impensable en un tribunal anteriormente conocido por la sobriedad de sus miembros.

Desafortunadamente, la Dra. Cármen no parece estar sola en su rigor selectivo.

La fiscal general Raquel Dodge también se opuso al levantamiento del secreto bancario y fiscal de Michel Temer en el caso de presunto favoritismo en el Puerto de Santos. Argumenta que no existen pruebas que lo respalden, aunque los diálogos de Rocha Loures —aquel sobre quien el jefe de la Policía Federal afirma que «una maleta llena de dinero no es prueba de un delito»— son bastante claros, y existen hojas de cálculo repletas de pruebas de casos anteriores, con los mismos personajes y escenarios.

"Aún no hay elementos que justifiquen la medida", afirma, contrastando con la postura de quienes, por mucho menos, piden el encarcelamiento de alguien.

Resulta irónico que le pida al Director General de la Policía Federal, Fernando Segóvia, que no interfiera en la investigación. Parece una actitud de "déjame encargarme", sobre todo si se suma a esto la anulación del acuerdo de culpabilidad de los hermanos Batista, que, a pesar de la puesta en escena, probablemente conllevará la anulación de las pruebas obtenidas mediante él.

Los excelentes cajones están en pleno apogeo.