Albañil: En Folha, Ciro ni “maulló” en el mercado ni rugió en el PT.
“Un buen desempeño para alguien que quiere crecer en el centro y en la izquierda. El verdadero desafío, sin embargo, es para Jair Bolsonaro”, evalúa Fernando Brito de Tijolaço; respecto al programa de gobierno de Ciro, el periodista cree que “dos temas destacan: las promesas de derogar la enmienda constitucional sobre el tope al gasto público y la reforma laboral”.
Por Fernando Brito, de ladrillo Las respuestas de Ciro Gomes hoy, en la sesión de "interrogatorio" donde Folha está interrogando a los candidatos presidenciales, estuvieron lejos de ser los "gestos al mercado" que la mayoría de los candidatos presidenciales han estado haciendo.
Dos cuestiones destacan: las promesas de derogar la enmienda constitucional sobre el límite del gasto público y la reforma laboral.
Estos, junto con la venta de activos públicos (especialmente en el sector petrolero), son los que el golpe de Estado logró entregar al "mercado", y que Ciro promete recuperar.
Esta vez no mencionó la cesión de los campos petrolíferos presalinos —que ya había anunciado que estaba dispuesto a recuperar de sus compradores, compensándolos por lo que pagaron—, pero indicó que este podría ser el camino a seguir si se completa la venta de Embraer a Boeing.
El candidato del PDT también disgustó a los ricos cuando habló de crear límites más estrictos a los pagos de intereses y aumentar la carga tributaria sobre los ricos y las transacciones financieras, una maldición para el mundo de la búsqueda de rentas en Brasil.
En política, siguió con su estrategia más reciente de no entablar polémicas con el PT (Partido de los Trabajadores) y ni siquiera situar un acuerdo con el PT como punto central de su agenda política.
Un buen resultado para quienes aspiran a crecer en el centro y la izquierda. El único desafío real, sin embargo, fue para Jair Bolsonaro.
Y aún queda mucha agua bajo el puente en lo que respecta a la candidatura de Lula, que sigue siendo, con mucho, la más fuerte de todas, y solo sus oponentes creen que puede desaparecer con un chasquido de dedos del Poder Judicial.
Un intercambio acalorado con Ciro es la peor opción para cualquiera que quiera impedir que le arrebate terreno al PT (Partido de los Trabajadores).
Si se equivoca al creer que el favoritismo y la influencia de Lula están destinados a desaparecer, se equivoca. Pero últimamente se ha negado a entrar en polémicas con el Partido de los Trabajadores, en una estrategia cuyo mayor obstáculo es su comportamiento explosivo.
