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Albañil: La desesperación de Cunha apela al sentimiento anti-Lula.

“El diputado Cunha está desesperado, y la causa más probable es la noticia de que Lúcio Funaro ha llegado a un acuerdo con la fiscalía. Así que, por segunda vez, Cunha está intentando endulzar el trato para la Fiscalía de Curitiba, ofreciendo acusaciones contra la persona que la 'República de Curitiba' quiere, en la 'cartita' que publicó Folha y que hasta ahora no ha tenido mucho impacto”, escribe Fernando Brito, editor de Tijolaço.

“El diputado Cunha está desesperado, y la causa más probable es la noticia de que Lúcio Funaro ha llegado a un acuerdo con la fiscalía. Así que Cunha, por segunda vez, está intentando endulzar el trato para la Fiscalía de Curitiba, ofreciendo acusaciones contra la persona que la 'República de Curitiba' quiere, en la 'cartita' que publicó Folha y que hasta ahora no ha tenido mucho impacto”, escribe Fernando Brito, editor de Tijolaço (Foto: Gisele Federicce).

Por Fernando Brito, de ladrillo El congresista Cunha se desesperó, y la causa más probable es la noticia de que Lúcio Funaro ha llegado a un acuerdo de culpabilidad.

En definitiva, aunque Funaro no esté al tanto de todos sus tratos (y especialmente de aquellos con Michel Temer), conoce muchos de ellos y, como operador, puede que incluso esté en mejor posición para ofrecer el rastro del dinero como prueba.

Así pues, Cunha, por segunda vez, intenta endulzar el trato para la Fiscalía de Curitiba, ofreciendo acusaciones contra la persona que la República de Curitiba busca, en la "cartita" que publicó Folha y que hasta ahora no ha tenido mucha repercusión.

La historia de que Lula se reunió con él y Joesley Batista, que ahora está sacando a relucir —y solo ahora, después de no haber dicho nada en su testimonio la semana pasada— presenta algunos problemas, y el mayor de ellos ni siquiera sería que Lula hablara con él, ya que, después de todo, seguía siendo presidente de la Cámara de Diputados.

La cuestión es si Lula se arriesgaría a entablar conversaciones que fueran más allá de lo estrictamente político sabiendo —sin lugar a dudas— quién era Eduardo Cunha, apenas 9 días después de haber sido grabado por Sérgio Moro y, por lo tanto, impedido por Gilmar Mendes de asumir el cargo de Jefe de Gabinete en el gobierno de Dilma.

Otra parte curiosa de la carta es donde él, puro y casto, se lamenta de "haber expuesto a mi familia a la compañía de este peligroso criminal, en mi casa y en la suya". Un momento, ¿no es Lula la que dice que es cercana a Joesley?

Cunha parece haber cometido una vez más el mismo error que cometió cuando era el todopoderoso líder de la Cámara de Diputados y no creía en su propio juicio político.

Ofreció la cabeza de Dilma y recibió prisión a cambio. Ofreció la de Temer, pero no logró cerrar el trato. Ahora parece querer ofrecer la de Lula, pero al parecer ya no tiene la influencia suficiente para presentarse como el verdugo.