INICIO > Media

Ladrillo: el plan económico de Brasil es venderlo.

El titular de O Globo describe el «proyecto económico» del gobierno para aumentar el déficit público en «solo» 20 o 30 mil millones para 2018. Se trata de algo de inmensa complejidad y alta teoría económica: vender todo lo posible, de cualquier manera posible, sin mucha consideración por el precio, la oportunidad, la conveniencia, el papel estratégico…», analiza el periodista Fernando Brito sobre el estado de las cuentas del gobierno de Michel Temer. «¿Alguna medida respecto a los ingresos corrientes, los que sostienen el poder económico? Cero: ninguna medida para impulsar la inversión o el consumo, ninguna medida para cambiar la injusta tributación, nada para corregir las distorsiones que hacen que los ricos paguen poco y evadan mucho, y que los pobres paguen excesivamente», afirma Brito.

En el titular de O Globo, el "proyecto económico" del Gobierno busca aumentar el déficit de las cuentas públicas en "solo" 20 o 30 mil millones para 2018. Se trata de algo de inmensa complejidad y alta teoría económica: vender todo lo que se pueda vender, de cualquier manera posible, sin mucha consideración por el precio, la oportunidad, la conveniencia o el papel estratégico..., analiza el periodista Fernando Brito sobre el estado de las cuentas del gobierno de Michel Temer. "¿Alguna medida respecto a los ingresos corrientes, los que sostienen el poder económico? Cero: ninguna medida para impulsar la inversión o el consumo, ninguna medida para cambiar la injusta tributación, nada para corregir las distorsiones que hacen que los ricos paguen poco y evadan mucho, y que los pobres paguen en exceso", afirma Brito (Foto: Aquiles Lins).

Por Fernando Brito, de ladrillo - El titular de O Globo describe el "plan económico" del gobierno para aumentar el déficit público en "solo" 20 o 30 mil millones para 2018.

Se trata de algo de inmensa complejidad y requiere una teoría económica avanzada. Vende todo lo que se pueda vender.Sin embargo, sea posible, sin tener demasiado en cuenta el precio, la oportunidad, la conveniencia, el papel estratégico…

Este cálculo incluye aeropuertos (incluida la participación de Infraero), pozos petrolíferos (tanto los ya terminados como los proyectos que tardarán años en producir, y como mínimo, con la reducción del contenido nacional), cualquier demanda interna con inversiones y centrales eléctricas que también llevan muchos años en funcionamiento y que ahora son prácticamente generadoras de flujo de caja neto.

El objetivo es reducir un déficit que, en cualquier caso, no hace más que crecer.

Solo en los periódicos de hoy se informa que las Fuerzas Armadas Solo tienen recursos suficientes para operar hasta el próximo mes. Y que una cuarta parte de las UPA (Unidades de Atención de Emergencia) construidas por los gobiernos de Lula y Dilma carecen de recursos de los gobiernos estatales y de municipios en quiebra para poder operar. "Además de las 163 UPA que están listas pero que no pueden ser utilizadas por la población, hay 993 unidades básicas de salud y cien hospitales cerrados en todo el país", afirma. El Globo.

El escenario parece estar más o menos definido: no menos de R$ 20 mil millones de déficit adicional este año –para “equilibrar las cuentas”– y una perspectiva de R$ 20 o 30 mil millones de déficit más allá de los R$ 130 mil millones ya proyectados, incluso considerando ingresos adicionales que –en una fantasía– podrían alcanzar los R$ 60 mil millones, pero que, en la práctica, podrían ascender a la mitad.

¿Qué ocurre con las disposiciones relativas a los ingresos corrientes, aquellos que sustentan "a los hogares"?

Cero: ninguna medida para desbloquear la inversión o el consumo, ninguna medida para cambiar la tributación injusta, nada para corregir las distorsiones que hacen que los ricos paguen poco y evadan mucho, y que los pobres paguen en exceso.

Nuestros genios económicos son capaces, en el mejor de los casos, de organizar un bazar para "cerrar el mes".