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Veríssimo: un gobierno para los pobres era una amenaza para el poder real.

En un análisis del posible impeachment de Dilma Rousseff, el escritor Fernando Verissimo afirma que el proceso trasciende al Partido de los Trabajadores (PT) y la figura del expresidente Lula: «Se acabó la ilusión de que cualquier gobierno con pretensiones sociales pudiera coexistir, en cualquier parte del mundo, con los acaudalados y una plutocracia conservadora, sin que tarde o temprano surgiera un conflicto y se intentara aniquilar la discrepancia. Un gobierno para los pobres, más que un inconveniente político para el conservadurismo dominante, era un mal ejemplo, una amenaza inadmisible para la fortaleza del poder real. Era necesario acabar con la amenaza y echarle sal».

En un análisis del posible impeachment de Dilma Rousseff, el escritor Fernando Verissimo afirma que el proceso trasciende al PT (Partido de los Trabajadores) y la figura del expresidente Lula: «Se acabó la ilusión de que cualquier gobierno con pretensiones sociales pudiera coexistir, en cualquier parte del mundo, con los acaudalados y una plutocracia conservadora, sin que tarde o temprano surgiera un conflicto y se intentara aniquilar la discrepancia. Un gobierno para los pobres, más que un inconveniente político para el conservadurismo dominante, era un mal ejemplo, una amenaza inadmisible para la fortaleza del poder real. Era necesario acabar con la amenaza y echarle sal encima». (Foto: Roberta Namour)

247 - En un análisis sobre el posible impeachment de Dilma Rousseff, el escritor Fernando Verissimo dice que el proceso va más allá del Partido de los Trabajadores (PT) y la figura del ex presidente Lula:

Se acabó la ilusión de que cualquier gobierno con pretensiones sociales pudiera coexistir, en cualquier parte del mundo, con los acaudalados y una plutocracia conservadora, sin que tarde o temprano surgiera un conflicto y se intentara eliminar la discrepancia. Un gobierno para los pobres, más que un inconveniente político para el conservadurismo dominante, era un mal ejemplo, una amenaza inadmisible para el bastión del poder real. Era necesario eliminar la amenaza y echarle sal encima.