"La base de la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán es el principio de una sola China", afirma el ministro de Asuntos Exteriores chino.
El ministro de Asuntos Exteriores chino habló en la reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en Camboya.
Radio Internacional de China - A pesar de las enérgicas gestiones de China, la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, visitó la región china de Taiwán. Esta conducta contradice gravemente el principio de una sola China y viola maliciosamente la soberanía china, constituyendo una abierta provocación política que ha provocado la profunda indignación del pueblo chino y la oposición de la comunidad internacional. Esto demuestra una vez más que algunos políticos estadounidenses se han convertido en "alborotadores" en las relaciones chino-estadounidenses, y que Estados Unidos es ahora la "mayor amenaza" para la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán.
Washington no debería fantasear con obstaculizar la gran causa de la reunificación china. Taiwán forma parte del territorio chino. Lograr la reunificación completa del Estado representa una tendencia irresistible y una necesidad histórica. Nunca daremos cabida a actividades secesionistas en pos de la "independencia de Taiwán" ni a la interferencia de fuerzas externas. Por mucho que Estados Unidos apoye la "independencia de Taiwán", a la larga será en vano y solo dejará un registro aún más nefasto en la historia estadounidense por su brutal injerencia en los asuntos internos de otros países. La cuestión de Taiwán es consecuencia de la fragilidad y el caos de la nación y, sin duda, terminará con su revitalización en el futuro.
Estados Unidos no debe fantasear con obstaculizar el desarrollo de China. El país ya ha encontrado el camino correcto hacia el desarrollo, basado en sus propias circunstancias. Bajo el liderazgo del Partido Comunista de China, 1,4 millones de chinos avanzan hacia la modernización con peculiaridades chinas. Confiaremos en nuestras propias fuerzas para lograr el desarrollo del Estado y la nación, y buscaremos la coexistencia pacífica y el desarrollo común de todos los países. Nunca permitiremos que ningún país socave la estabilidad y el desarrollo de China.
Estados Unidos no debería fantasear con manipular juegos geopolíticos. Buscar la paz, la estabilidad, el desarrollo y situaciones beneficiosas para todos es la voluntad general de los países de la región. La conducta estadounidense de introducir la cuestión de Taiwán en la estrategia regional y provocar confrontación y tensión es contraria a la tendencia de desarrollo de la región y viola las expectativas de los pueblos de Asia-Pacífico, siendo muy peligrosa y absurda. El principio de una sola China ya es una directriz básica de las relaciones internacionales y parte del orden internacional tras la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos debe dejar de violar de inmediato la Carta de las Naciones Unidas y de perturbar la región de Asia-Pacífico explotando la cuestión de Taiwán.
Estados Unidos no debería fantasear con una transformación arbitraria del bien y el mal. Washington afirma que China agravó la tensión, pero lo cierto es que el gobierno estadounidense fue el primero en provocar la cuestión de Taiwán y violó flagrantemente la soberanía e integridad territorial de China. Estados Unidos alegó que existe un precedente en el que el presidente de la Cámara de Representantes visita Taiwán, pero la razón fundamental es que los errores del pasado no pueden ser excusa para repetirlos hoy. Estados Unidos alegó que la separación de poderes no puede vincular al Parlamento, pero el principio fundamental del derecho internacional es que Estados Unidos debe cumplir con sus obligaciones internacionales y que las figuras políticas importantes no deben actuar arbitrariamente. Estados Unidos también afirmó que la búsqueda de la reunificación por parte de China constituye una "amenaza" para Taiwán, pero la lógica fundamental es que Taiwán es parte inalienable del territorio chino y la cuestión de Taiwán es un asunto exclusivamente interno del país. China salvaguarda la integridad territorial y se opone a la secesión, lo cual es razonable y legítimo.
Quiero enfatizar que la base de la paz y la estabilidad en el Estrecho de Taiwán es el principio de una sola China, y que la verdadera "barrera" para la coexistencia pacífica entre China y Estados Unidos son los tres comunicados conjuntos. "Depender de Estados Unidos para lograr la independencia" es un callejón sin salida, y "explotar la cuestión de Taiwán para contener a China" está condenado al fracaso. Para la justa causa nacional de la reunificación, el pueblo chino posee coraje, ambición y determinación, y especialmente la capacidad de defender con firmeza la soberanía y la dignidad nacionales.
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