"La guerra contra el hambre y la pobreza es la única de la que todos pueden salir victoriosos", afirma Lula.
"La comunidad internacional necesita revisar sus prioridades", dijo el presidente en un discurso histórico en la ONU.
247 - El presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT) pronunció un discurso histórico el martes (23) en la 80.ª Asamblea General de la ONU en Nueva York, en el que argumentó que la lucha contra el hambre y la pobreza debe ser una prioridad mundial. Según él, esta es la única guerra capaz de generar "ganadores en todos los bandos", a diferencia de los conflictos armados que siguen azotando diferentes regiones del planeta.
"El multilateralismo se encuentra ante una nueva encrucijada. La autoridad de esta organización está amenazada. La única guerra en la que todos pueden salir victoriosos es la que libramos contra el hambre y la pobreza", declaró Lula, recibiendo aplausos del plenario.
Crítica de las prioridades globales
El presidente brasileño criticó duramente el elevado gasto militar y las intervenciones unilaterales, que, según él, desestabilizan a los países y profundizan las crisis sociales. La comunidad internacional necesita reevaluar sus prioridades, replantear el gasto militar y aumentar la ayuda al desarrollo, afirmó.
Lula abogó por la condonación de la deuda de los países más pobres, especialmente en África, y por la creación de estándares tributarios globales mínimos. Afirmó que los superricos deben pagar más impuestos que los trabajadores, enfatizando que la justicia fiscal debe entenderse como un elemento esencial para el fortalecimiento de la democracia.
Reconocimiento y avances en Brasil
El presidente celebró el regreso de Brasil al Mapa del Hambre de la ONU como un hito positivo. "Nos enorgulleció recibir la confirmación de la FAO de que Brasil fue eliminado una vez más del Mapa del Hambre este año", enfatizó. Aun así, señaló que la situación internacional sigue siendo grave: aproximadamente 670 millones de personas siguen padeciendo hambre en todo el mundo, mientras que 2,3 millones se enfrentan a la inseguridad alimentaria.
En respuesta, Lula destacó la importancia de la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, iniciativa lanzada por Brasil durante el G20 y que ya cuenta con el apoyo de 103 países.
Regulación de las plataformas digitales
Otro punto clave del discurso fue su defensa de la regulación de las plataformas digitales. Lula afirmó que internet no puede ser tratado como un territorio sin ley y que los más vulnerables, especialmente los niños, niñas y adolescentes, deben ser protegidos. Regulación no significa restringir la libertad de expresión. Significa garantizar que lo que ya es ilegal en el mundo real también lo sea en el entorno virtual, afirmó.
El presidente elogió la reciente aprobación por el Congreso brasileño de una de las leyes más avanzadas del mundo para proteger a la infancia en el entorno digital y mencionó iniciativas del gobierno para fomentar la competencia en los mercados digitales, incentivar la instalación de centros de datos sostenibles y construir una gobernanza multilateral para la inteligencia artificial.
Defensa de la democracia como inclusión social
Al concluir su discurso, Lula enfatizó que la democracia solo es plena cuando garantiza condiciones de vida dignas para la población. La democracia fracasa cuando las mujeres ganan menos que los hombres, cuando mueren a manos de sus parejas y familiares, o cuando la pobreza condena a millones a la exclusión social, afirmó.
Con una postura firme centrada en la justicia social, Lula reforzó a los líderes mundiales que combatir el hambre y la pobreza es el mayor desafío de nuestro tiempo y debe ser visto como una verdadera prioridad para la comunidad internacional.


