América Latina debe distanciarse totalmente de EE.UU., dice activista
Donald Trump ha puesto a prueba la paciencia de sus vecinos del continente al referirse a varias naciones como "países de mierda", incluidas algunas de América Latina; para la analista política hondureña Gilda Batista, "las declaraciones del presidente Trump son un atropello, un insulto a la dignidad de los latinoamericanos, quienes contribuyen significativamente al desarrollo económico y cultural de EE. UU." y que "han fortalecido a esa nación"; para ella, ha llegado el momento de que América Latina se distancie "por completo" de EE. UU., un país que "compadece y detesta" a sus vecinos del sur.
Sputnik - Donald Trump ha puesto a prueba la paciencia de sus vecinos del continente al referirse a varias naciones como "países de mierda", incluidas algunas de América Latina, desde donde llegan a EE.UU. migrantes cuya "calidad" no agrada al dueño de la Casa Blanca.
La ola de indignación internacional tras las contundentes declaraciones de Trump llegó incluso a la ONU, donde el presidente estadounidense fue acusado de racismo. Y con razón, según la analista política hondureña Gilda Batista, entrevistada por Sputnik Mundo.
“Las declaraciones del presidente Trump son indignantes, un insulto a la dignidad de los latinoamericanos, quienes contribuyen significativamente al desarrollo económico y cultural de Estados Unidos” y quienes “han fortalecido a esta nación”, afirmó.
Sin embargo, según Batista, Trump simplemente expresó el pensamiento de sus predecesores, quienes consideran a América Latina como su "patio trasero". Los presidentes estadounidenses nunca han tratado a las naciones de esta región como "pueblos hermanos".
El analista cree que ha llegado el momento de que América Latina se distancie "por completo" de EE.UU., un país que "compadece y detesta" a sus vecinos del sur.
"Tiene que haber una desunión completa", señaló Gilda Batista, al proponer, entre otras medidas, expulsar a Washington de los organismos regionales, por ejemplo, la Organización de Estados Americanos (OEA).
Los comentarios racistas de Trump no se limitan a palabras, sino que van acompañados de acciones concretas o de la ausencia de ellas, a pesar de las tradiciones establecidas en la región.
Por ejemplo, vale la pena recordar cómo Estados Unidos abandonó a los países caribeños devastados por el huracán Irma. Washington ni siquiera expresó preocupación por la dramática situación en Puerto Rico, su territorio asociado, el más afectado por el huracán más poderoso en la historia del océano Atlántico.
El presidente estadounidense tampoco movió un dedo para ayudar a Cuba, país también devastado por el huracán Irma, pese a tener en su base de Guantánamo "alimentos, medicinas y materiales de construcción equivalentes a cientos de millones de dólares", dijo a Sputnik Mundo el analista cubano Manuel Yepe.
"Sin embargo, este comportamiento de Trump no es sorprendente, ya que una 'agresión' similar contra América Latina es típica de Washington, algo que 'no tiene sentido lógico'", explicó Manuel Yepe.
Además de racistas, las declaraciones del líder estadounidense también son hipócritas, indicó el analista dominicano, Fernando Martínez.
Según él, muchos inmigrantes latinoamericanos cruzan la frontera hacia EE.UU. porque se ven obligados a huir de sus países debido a la desestabilización provocada por Washington, como en el caso de Venezuela.
El experto señaló que la administración Trump está librando una "guerra económica" contra el gobierno de Nicolás Maduro, lo que provoca que los venezolanos huyan a otros países, incluido Estados Unidos.
México es otra nación latinoamericana que está siendo desestabilizada por Estados Unidos, señaló Everardo González, cineasta mexicano. En particular, recordó que uno de los logros de la Revolución Mexicana es la propiedad colectiva de la tierra. Señaló que nadie puede extraer recursos minerales sin el permiso de los residentes locales, pero eso es lo que hacen las empresas estadounidenses en su país.