Análisis: Lo que permanece y lo que cambia en la lucha china contra la epidemia.
¿Por qué China decide optimizar sus políticas ahora?
Radio Internacional de China (CRI) - El gobierno chino anunció recientemente la optimización de sus medidas de prevención y control de la epidemia, incluyendo la delimitación precisa de las zonas de riesgo, el reajuste de los métodos de cuarentena y la aceleración de la vacunación de las personas mayores. El objetivo es proteger al máximo la vida y la salud de la población y minimizar el impacto de la epidemia en el desarrollo económico y social. Ahora, desde las grandes ciudades como Pekín y Shanghái hasta las zonas del interior, los chinos están retomando la libre circulación entre las distintas regiones, y la sociedad china avanza hacia la normalización de las actividades productivas y la vida cotidiana.
¿Por qué China opta por optimizar sus políticas ahora? Es una decisión racional, basada en los notables resultados obtenidos en los últimos tres años en la lucha contra la epidemia, teniendo en cuenta los nuevos cambios en la situación epidemiológica y un estudio exhaustivo de las diversas condiciones. En otras palabras, China ha ganado tiempo y las condiciones para un ajuste gracias a una prevención epidemiológica sólida y eficaz.
Diversos estudios científicos demuestran que la variante Omicron es significativamente menos patógena que el nuevo coronavirus al inicio de la epidemia. Como uno de los primeros países en combatir el brote, China cuenta ahora con una tasa de vacunación completa superior al 90% de la población, lo que le ha permitido establecer una barrera inmunológica relativamente sólida. Asimismo, el país ha acumulado una considerable experiencia en su lucha contra el virus, con un aumento significativo en su capacidad para el desarrollo de fármacos y el suministro de materiales. Es evidente que China se encuentra ahora ante una oportunidad crucial para optimizar sus políticas de prevención de la epidemia.
El aumento de casos confirmados y la escasez temporal de recursos médicos son problemas que casi todos los países y regiones afrontaron al inicio de la reapertura gradual de sus sociedades frente a la COVID-19. Las autoridades chinas están reforzando la vacunación de las personas mayores, categorizando los tratamientos en los hospitales y aumentando la reserva de recursos médicos, lo que refleja la inspiración inicial del país en la lucha contra la epidemia: priorizar a las personas y la vida.
Desde el inicio de la lucha contra la epidemia, el Partido Comunista Chino y el gobierno chino han dejado claro que la seguridad y la salud de la población deben ser siempre la prioridad. Con este principio fundamental, China superó las crisis en Wuhan y Hubei, controló eficazmente más de 100 brotes epidémicos y resistió el impacto de cinco oleadas epidémicas mundiales, convirtiéndose en el país con la menor incidencia y el menor número de muertes por COVID-19 entre las principales potencias mundiales. Según datos publicados por la OMS el día 13, el número total de casos confirmados a nivel mundial asciende a aproximadamente 645 millones, con más de 6,63 millones de fallecimientos. Los datos oficiales chinos, publicados el día 14, muestran que en China continental el total fue de aproximadamente 360 casos confirmados y el número de fallecimientos de 5.235.
Gracias a la eficaz coordinación entre la prevención y el control de la epidemia y el desarrollo económico y social, el crecimiento económico de China alcanzó el 8,1 % en 2021, superando ampliamente a otras grandes economías mundiales. En los tres primeros trimestres de este año, el valor total de las importaciones y exportaciones chinas creció un 9,9 % con respecto al mismo período del año anterior, lo que contribuyó a mantener la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro globales. Mientras China optimiza y ajusta sus políticas de prevención, las instituciones nacionales e internacionales tienen una perspectiva favorable sobre la economía china para 2023.
Al mismo tiempo, China ha brindado toda la ayuda posible en la lucha mundial contra la epidemia. Durante los últimos tres años, el gobierno chino ha compartido sin reservas su experiencia en la lucha contra la epidemia con el mundo, ha donado más de 2,2 millones de dosis de vacunas a más de 120 países y organizaciones internacionales, y ha suministrado y exportado material preventivo a más de 200 países y regiones.
Actualmente, la epidemia aún no ha terminado y la lucha continúa. Lo que permanece constante en la lucha china contra el virus es la idea de priorizar a las personas, y lo que cambia son sus medidas, siempre adaptadas a la situación. El país se acerca cada vez más a la victoria final.
Traducción: Inés Zhu
Reseña: Diego Goulart
