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Argentina, los BRICS y un mundo más multipolar

La adhesión de Argentina al bloque permitirá al país diversificar su comercio exterior.

Cumbre de los BRICS en Johannesburgo (Foto: REUTERS/Alet Pretorius)

Por Felipe Yapur, Página 12 - A partir del 1 de enero de 2024, Argentina pasará a formar parte integral de los BRICS, el bloque económico formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, que ahora representará más del 35% del PIB mundial. Esta decisión fue tomada por los presidentes de estos cinco países durante la Cumbre de Johannesburgo, en la que también participaron Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía y la República Islámica de Irán. El presidente Alberto Fernández, quien anunció la decisión del bloque mediante un mensaje grabado, afirmó que el país se adentra en "un nuevo escenario y una nueva oportunidad geopolítica y comercial". El documento final de la Cumbre de los BRICS establece que la adhesión se enmarca en el compromiso de construir un "multilateralismo integrador". Quizás por ello, los candidatos presidenciales Patricia Bullrich y Javier Milei rechazaron la noticia. Ambos no ocultan su fuerte alianza con Estados Unidos o, si se prefiere, con el mundo unipolar.

"Seremos protagonistas de un destino común en un bloque que representa a más del 40% de la población mundial", declaró Fernández en su mensaje televisado. Añadió que la integración regional y global de Argentina es una política de Estado orientada a aumentar "las posibilidades de abrir nuevos mercados, consolidar los existentes, promover flujos de inversión que generen empleo, incrementar las exportaciones y desarrollar la aplicación de nuevas y mejores tecnologías".

El mensaje se grabó la noche del miércoles, cuando Lula confirmó la buena noticia. Solo pidió que el bloque se encargara de hacer el anuncio. Esto ocurrió a las 4:00 a. m. del jueves, cuando el presidente sudafricano Cyril Ramaphosa leyó la decisión y enumeró a los nuevos miembros del BRICS.

"Tomamos esta decisión con responsabilidad, lo que le da seriedad a la elección de Argentina, y se debe a que no tenemos problemas ideológicos dentro del BRICS. Estamos incorporando la importancia geopolítica de cada país, y Argentina es muy importante en la relación con Brasil y con Sudamérica", declaró Lula tras la Cumbre.

La adhesión de Argentina al bloque BRICS es el resultado de un largo proceso que comenzó durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. En aquel entonces, Lula ya desempeñaba un papel importante en las negociaciones. El proceso se interrumpió en 2015 con la llegada al gobierno de Mauricio Macri, quien, a pesar de haber rechazado el anuncio, participó en una cumbre en 2018, donde celebró su participación en la reunión y "tener la oportunidad de fortalecer el diálogo con el grupo BRICS y con los países del sur global".

Los cambios de gobierno en Brasil también afectaron negativamente el proceso de integración. Cuando el Frente de Todos asumió el gobierno y, especialmente con el regreso de Lula a la presidencia brasileña, la Casa Rosada aceleró su solicitud de adhesión.

Lula y Xi Jinping - Se especuló que la adhesión se concretaría en la 15.ª Cumbre del BRICS, celebrada en Johannesburgo. El gobierno argentino incluso se había preparado para viajar. Sin embargo, una advertencia de Brasil sobre una propuesta de la India retrasó la decisión de ampliar el bloque. Ante esto, Fernández decidió no viajar a Sudáfrica y, sorprendentemente, tampoco envió una delegación, a pesar de la participación de otros 34 países en la Cumbre.

El debate interno en el BRICS se centró en el papel que desempeñarían los nuevos países y las condiciones para su incorporación. India consideraba que los países fundadores debían tener un papel diferente. Además, era necesario decidir cuántos países serían incluidos, ya que 67 naciones habían presentado solicitudes de admisión.

Según el gobierno argentino, las incansables negociaciones lideradas por el presidente Lula y el presidente chino Xi Jinping, quien también se adhirió al acuerdo, impulsaron las conversaciones. Así, Argentina fue admitida, junto con Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán.

Tras alcanzarse el acuerdo, Lula llamó a Olivos (la residencia oficial del presidente argentino) para dar la buena noticia. Se dice en la Casa Rosada que se mostró muy entusiasmado. Al otro lado de la línea, hubo sorpresa, pues el gobierno argentino ya pensaba que la adhesión se pospondría hasta el año próximo. Tras el asombro inicial, el brasileño les pidió que esperaran el anuncio, que se haría después de que el presidente sudafricano diera a conocer los acuerdos alcanzados. Esto ocurrió a las 4 de la madrugada en Argentina.

Consciente del impacto que esta noticia podría tener en el proceso electoral argentino, Lula declaró: «Desde la perspectiva de los BRICS, no me importa quién gane las elecciones en Argentina». Además, reconoció en rueda de prensa que «Brasil, como Estado, negociará con el Estado argentino, independientemente de quién sea el presidente; puede que no quieran negociar con Brasil, cada uno es libre y soberano, y nadie los obligará», declaró el presidente brasileño.

El canciller Santiago Cafiero expresó la misma opinión, indicando que no era necesario "ideologizar" la membresía del BRICS, sino observar los aspectos prácticos y concretos. Destacó que esto genera oportunidades para las economías regionales y para los productores argentinos, quienes verán fortalecido su mercado de exportación.

La noticia no fue bien recibida por los candidatos de la oposición, quienes, como es habitual, la rechazaron rápidamente. Javier Milei afirmó que no la aceptaba porque "no nos aliaremos con los comunistas". Patricia Bullrich también se pronunció, afirmando que "Argentina, bajo nuestro gobierno, no será parte del BRICS". Macri publicó un tuit en el que coincidía con el candidato presidencial de la coalición Juntos por el Cambio. Mientras tanto, la Coalición Cívica no solo se opuso a la decisión, sino que también exigió que la membresía en el bloque se debatiera en el Congreso.

Más allá de las valoraciones políticas y electorales de la dirigencia opositora argentina, no cabe duda de que tras la expansión de los BRICS se esconde una decisión geopolítica relacionada con los recursos energéticos garantizados por estos seis países. Pero también es cierto que el beneficio es mutuo, tanto para los fundadores como para los nuevos miembros. Y, sobre todo, apunta, como afirmó el presidente ruso Vladimir Putin, quien participó en la cumbre por videoconferencia, a la formación de un nuevo orden mundial "verdaderamente equilibrado y que tenga en cuenta los intereses soberanos del mayor número posible de Estados".