Argentina demandará a petroleras en las Malvinas.
En una nueva ofensiva contra el Reino Unido, el gobierno Kirchner demandará a cinco empresas que exploran en busca de petróleo en aguas del archipiélago.
Agência Brasil – El gobierno argentino anunció hoy (15) una nueva ofensiva contra el Reino Unido en la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas. El canciller Héctor Timerman afirmó que Argentina iniciará acciones legales en los tribunales federales del país y en la Justicia Internacional contra las cinco empresas que exploran petróleo en las aguas del pequeño archipiélago del Atlántico Sur, ubicado a 500 kilómetros de la costa argentina.
Acusó a las empresas de realizar "actividades ilegales" porque exploran petróleo en territorio en disputa, cuya propiedad se debate en las Naciones Unidas. "Las compañías petroleras tienen licencias ilegítimas, otorgadas por el gobierno británico, y están realizando actividades ilegales y operando en una zona ilegal en el Atlántico Sur", declaró Timerman.
El canciller también prometió tomar medidas contra todos los involucrados en la operación, desde las empresas que brindan apoyo logístico hasta los bancos que financian la exploración petrolera en la región. El gobierno argentino también exige que las consultoras internacionales informen a sus clientes sobre los riesgos que corren si invierten en empresas acusadas de actuar ilegalmente.
El gobierno británico respondió con un comunicado en el que afirma defender los intereses de los casi 3 residentes del archipiélago, quienes se consideran ciudadanos británicos y tienen derecho a explotar los recursos naturales de su mar. Según el Reino Unido, las compañías petroleras promueven actividades comerciales legítimas.
Timerman argumentó que el Reino Unido ignora las resoluciones de las Naciones Unidas que exigen negociaciones diplomáticas entre ambos países para resolver la disputa sobre las islas, que se remonta al siglo XIX. Los argentinos afirman haber sido expulsados del archipiélago que, por su proximidad geográfica, les pertenece. Los británicos apelan a otro principio del derecho internacional: la autodeterminación de los pueblos. Según ellos, corresponde a los casi 3.000 habitantes de las islas decidir si desean seguir siendo británicos o prefieren ser argentinos.
La disputa desembocó en un conflicto armado en 1982. El 2 de abril de ese año, Argentina intentó reclamar las islas por la fuerza. Fue derrotada por las tropas británicas, pero sigue reclamando su propiedad en todos los foros diplomáticos. Ese año, obtuvo el apoyo de los países vecinos (incluido Brasil) para impedir el ingreso de cualquier buque con bandera británica a los puertos de la región.
“La disputa ha dejado de ser bilateral para convertirse en regional”, declaró el analista político Jorge Castro en una entrevista con Agência Brasil. Según él, la nueva ofensiva tiene un propósito político. “Timerman prometió hacer públicas todas las acciones del gobierno. Es una forma de transmitir a la opinión pública mundial que Argentina sigue reclamando la soberanía sobre las islas”.
El anuncio se hizo 18 días antes del 30.º aniversario de la Guerra de las Malvinas. Desde 1982, las islas han recibido inversiones del Reino Unido y han prosperado, obteniendo concesiones pesqueras y de exploración petrolera. Según Castro, el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de las Malvinas alcanzó los 65 dólares estadounidenses este año (en parte debido a la apreciación de la libra esterlina frente al dólar). Es el cuarto más alto del mundo, después de Catar, Liechtenstein y Luxemburgo.
