INICIO > Mundo

Biden y Starmer no llegan a un acuerdo sobre los ataques con misiles de largo alcance ucranianos contra Rusia

La reunión de líderes no logra consenso sobre el uso de armas suministradas por Occidente para ataques profundos en territorio ruso.

Joe Biden y Vladimir Putin (Foto: Reuters)

247 - Durante una reunión productiva, aunque inconclusa, el presidente estadounidense Joe Biden y el primer ministro británico Keir Starmer abordaron la posibilidad de permitir que Ucrania realice ataques de largo alcance contra Rusia con misiles occidentales. La reunión, celebrada en Washington, estuvo marcada por un estancamiento en el uso de misiles Storm Shadow de fabricación británica, una solicitud que el presidente ucraniano Volodímir Zelenski ha reiterado.

Starmer, al comentar sobre la reunión, afirmó que la conversación "no versaba sobre una capacidad específica", refiriéndose a los misiles Storm Shadow, diseñados para alcanzar objetivos a una distancia de hasta 250 kilómetros. Sin embargo, enfatizó que se mantendrán conversaciones adicionales en la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se celebrará en Nueva York la semana siguiente. La declaración de Starmer se vio reforzada por la postura del gobierno estadounidense, expresada por el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, quien indicó que "no se espera ningún anuncio importante" sobre este tema por parte de Estados Unidos. informa la agencia Sputnik.

La falta de consenso entre los líderes occidentales se produce en medio de las crecientes tensiones entre la OTAN y Rusia. Recientemente, el presidente ruso, Vladímir Putin, advirtió que cualquier autorización a Ucrania para desplegar misiles de largo alcance se consideraría una acción bélica directa de la alianza militar occidental contra Rusia. Putin enfatizó que tal medida cambiaría la naturaleza del conflicto, obligando a Moscú a tomar decisiones basadas en las amenazas que plantea la intervención occidental.

Otro punto destacado durante la reunión fue la frustración de Zelenski ante la reticencia de los países occidentales a brindar mayor apoyo defensivo a Ucrania. El líder ucraniano incluso acusó a Occidente de tener "miedo" de brindar una asistencia más robusta al país, incluyendo sistemas de defensa capaces de interceptar misiles rusos, comparando la situación con el apoyo de seguridad de Israel.

En un informe publicado por The Times, un alto funcionario de defensa británico, cuyo nombre no se reveló, declaró que, si bien los misiles Storm Shadow pueden guiarse con extrema precisión mediante GPS y datos cartográficos del terreno, su eficacia podría verse comprometida en un entorno de intensa guerra electrónica, como el que utilizan las fuerzas rusas. «La guerra electrónica rusa ha inutilizado el GPS. Lo interfieren», explicó la fuente. Cada misil Storm Shadow cuesta alrededor de un millón de dólares, y su supervivencia en una zona de fuerte interferencia electrónica es cuestionable.

Por lo tanto, el destino de los ataques con misiles de largo alcance de Ucrania sigue siendo incierto, con Biden y Starmer adoptando una postura cautelosa ante la escalada del conflicto, mientras Moscú y Kiev continúan intercambiando acusaciones sobre la verdadera naturaleza de la participación occidental en la guerra.

Artigos Relacionados