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Los bombardeos israelíes están causando una catástrofe en Gaza, según UNICEF. Los palestinos carecen de agua y podrían morir de deshidratación.

La Franja de Gaza se ha convertido en un “cementerio de niños”, afirma el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)

Una niña palestina reacciona tras los ataques israelíes en Khan Younis, al sur de la Franja de Gaza, el 14 de octubre. (Foto: REUTERS/Ibraheem Abu Mustafa)

247 - El martes (31), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) emitieron una advertencia sobre la crítica situación en Gaza, destacando la inminente catástrofe de salud pública debido a la falta de agua potable, destacado G1. La interrupción del suministro de agua al sur de Gaza el lunes (30), por razones desconocidas, agravó la ya precaria situación humanitaria en la región.

La OMS afirmó que Gaza se enfrenta a una "catástrofe inminente de salud pública", no sólo debido a los continuos bombardeos sino también al desplazamiento masivo, los hospitales superpoblados y la infraestructura sanitaria dañada. 

UNICEF ha advertido que más de dos millones de personas en Gaza se verán afectadas por la falta de agua potable, lo que aumenta significativamente el riesgo de muerte por deshidratación. Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF, enfatizó que la falta de agua potable y saneamiento seguro está al borde de convertirse en una catástrofe, con el potencial de provocar enfermedades transmitidas por el agua y muertes, especialmente entre los niños.

La situación se ve agravada por la infraestructura de abastecimiento de agua de Gaza, cuyo 55% necesita reparaciones urgentes. Solo una planta desalinizadora está operativa, operando a tan solo el 5% de su capacidad, mientras que otras plantas de tratamiento de aguas residuales están inoperativas por falta de combustible o electricidad.

La OMS y UNICEF han solicitado el suministro urgente de combustible para el funcionamiento de una planta desalinizadora. Sin embargo, Israel ha bloqueado la Franja de Gaza y se ha negado a permitir el suministro de combustible, alegando preocupación por su uso por parte de Hamás con fines militares.

Además de las preocupaciones físicas, UNICEF también destacó los impactos en la salud mental de los niños, ya que enfrentan estrés tóxico debido a la violencia constante, que interfiere con su desarrollo físico y cognitivo.

"Nuestros mayores temores de que el número de niños muertos [en Gaza] se convirtiera en decenas, luego en cientos y finalmente en miles, se han hecho realidad en tan solo dos semanas", declaró el portavoz de UNICEF, citando cifras publicadas por el Ministerio de Salud local. "Gaza se ha convertido en un cementerio para miles de niños. Es un infierno", enfatizó.