INICIO > Mundo

Bulgaria planea vender armas nucleares a Ucrania por valor de 650 millones de dólares.

Según el informe, Estados Unidos también podría financiar parcialmente la compra de equipos nucleares.

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskiy, espera a la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, en Lviv, Ucrania, 04/03/2023. Servicio de Prensa Presidencial de Ucrania/Divulgación vía REUTERS (Foto: Servicio de Prensa Presidencial de Ucrania)

RT - Según el Wall Street Journal, Bulgaria está cerca de finalizar un acuerdo para vender dos plantas de energía nuclear de fabricación rusa a la empresa energética estatal de Ucrania, Energoatom, por aproximadamente 650 millones de dólares.

Según el acuerdo propuesto, aún no finalizado, NEK, empresa energética con sede en Sofía, vendería dos unidades de la inacabada central nuclear de Bélene, en Bulgaria, a la empresa ucraniana. Esta sería la primera vez que equipos nucleares diseñados por Rusia se utilizarían para aumentar la producción energética de Kiev, según el WSJ.

La misma publicación también señala que hasta el momento se han propuesto dos métodos principales de pago para las centrales eléctricas. Uno de ellos implicaría que Estados Unidos proporcionara parte de los fondos a Energoatom como parte de un paquete de ayuda a Ucrania, que posteriormente se transferiría a NEK.

Otra opción, según el WSJ, sería que Sofía adquiriera una participación minoritaria en la central nuclear de Khmelnytsky en Ucrania, donde se instalarían las plantas. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, llegó a Sofía el jueves para una visita de un día, y se espera que el acuerdo nuclear se discuta con funcionarios búlgaros.

También el jueves, el parlamento de Sofía aprobó una moción que exige al gobierno negociar con Kiev la venta de equipo nuclear. La propuesta fue criticada por los partidos de oposición pro-Moscú en Bulgaria, quienes afirman que se tramitó apresuradamente en la legislatura para evitar intentos de bloquearla.

La posible venta de centrales nucleares ilustra aún más la fluctuación del mercado energético europeo después de que la UE suspendiera la mayor parte de sus importaciones de petróleo, gas y carbón rusos el año pasado tras la operación militar de Moscú en Ucrania. Antes de eso, incluso Bulgaria dependía en gran medida de Rusia para su suministro de gas.

La central nuclear de Bélene, aún en construcción, ha sido objeto de mucha controversia desde que se inició el proyecto en la década de 1980. La construcción en el lugar se ha interrumpido y reanudado varias veces, y algunos gobiernos occidentales han expresado su oposición debido a la posibilidad de que la planta dependa del combustible ruso.

También ha recibido objeciones de grupos ambientalistas, que afirman que su ubicación en una zona sísmica representa un riesgo innecesario.

Para Kiev, sin embargo, la central nuclear de Khmelnytsky, diseñada por la Unión Soviética y ubicada en el oeste de Ucrania, ya cuenta con técnicos capacitados para operar plantas nucleares de fabricación rusa, lo que podría establecer nuevas exportaciones de energía desde Kiev a Europa.

El jueves, dos partidos prorrusos en Sofía, el Partido Socialista y el Partido del Renacimiento, un partido nacionalista, votaron en contra de aprobar la venta de las centrales eléctricas a Kiev.