INICIO > Mundo

El default de Venezuela podría llevar a un conflicto con potencias mundiales, dice economista.

Esta es la opinión de Eduardo Crespo, doctor en Economía de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ). En una entrevista exclusiva con Sputnik Brasil, el experto afirmó que el monto del impago venezolano es pequeño, pero tiene el potencial de avivar las tensiones dentro y fuera de Sudamérica. "En términos económicos, considerando las cifras y el hecho de que Brasil era, hasta hace poco, socio en esta integración regional, el valor de la deuda es insignificante; es una cantidad pequeña y se trata de una compensación comercial. No es nada. Lo preocupante es que podría haber una disputa mayor que involucre a Venezuela", comentó.

Nicolás Maduro (Foto: Leonardo Attuch)

De la Agencia Sputnik

Una deuda de 262,5 millones de dólares que Venezuela no ha pagado con Brasil podría ser el último componente del intercambio de pullas entre ambos países, con el potencial de abrir la puerta a una disputa geopolítica aún mayor que involucre a potencias mundiales.

Esta es la opinión de Eduardo Crespo, doctor en Economía de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ). En una entrevista exclusiva con Sputnik Brasil, el experto afirmó que el monto del impago venezolano es pequeño, pero tiene el potencial de avivar las tensiones tanto dentro como fuera de Sudamérica.

En términos económicos, considerando las cifras y el hecho de que Brasil fue, hasta hace poco, socio de esta integración regional, el valor de la deuda es ridículo, es una cantidad pequeña y se trata de una compensación comercial. No es nada. Lo preocupante es que pueda haber una disputa mayor con Venezuela, comentó. 

Actualmente, los dos principales socios del presidente venezolano Nicolás Maduro son Rusia y China. Ambos países han brindado apoyo financiero al gobierno de Caracas, que a su vez intenta renegociar pagos multimillonarios a Moscú y Pekín.

Además, ambas naciones vetaron una iniciativa estadounidense para designar a Venezuela como una amenaza en una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU esta semana.

Según Crespo, los intereses de estos tres países –EE.UU., Rusia y China– en Venezuela podrían convertir la demanda brasileña en una “chispa” en un ambiente de alta volatilidad que se ha formado en torno al gobierno de Maduro.

"No veo cómo 260 millones de dólares podrían desencadenar un conflicto diplomático entre dos países latinoamericanos. Estamos hablando de meras compensaciones comerciales. Lo que me preocupa es que esta disputa pueda dar lugar a un conflicto mayor, con otros actores más importantes [...]. A largo plazo, podría representar un cambio en la integración regional hacia otros rumbos", explicó.

Posible empeoramiento

Según información de Reuters, el impago de Venezuela de más de dos meses por US$262,5 millones, dentro del llamado Convenio de Crédito Recíproco (CCR), ha llevado al gobierno brasileño a presentar su caso ante el Club de París contra el país vecino. Esta organización existe precisamente para abordar los problemas de deuda que involucran a sus países miembros.

La deuda de Venezuela sería aún mayor sin la compensación multilateral, una característica del CCR. El monto original era de US$334,50 millones, pero US$72 millones fueron transferidos por los demás países miembros del club. Según la agencia, la deuda de Caracas con empresas brasileñas ya alcanza los US$5 millones.

Si bien los factores económicos podrían no ser un factor importante en el deterioro de las relaciones bilaterales entre Brasil y Venezuela, los intereses externos podrían cambiar esta situación, según un economista de la UFRJ. Cree que Brasilia y Buenos Aires parecen estarle haciendo el juego a Estados Unidos al solicitar bloqueos comerciales, mientras que Rusia y China podrían tener otros planes para Caracas. 

Existe el riesgo de que, por ejemplo, Rusia o China establezcan una base militar en Venezuela. Sería una alternativa difícil, convirtiendo a Venezuela en uno de los campos de batalla de conflictos como los que vemos en África, Oriente Medio, Asia Central y el Mar de China Meridional. En varios de estos conflictos, la potencial gravedad de la situación se hace evidente», enfatizó.

Crespo indicó que una "integración regional pacífica" en América del Sur requiere una recomposición de las relaciones entre los países de la región, sacudidas por la llegada al poder de Mauricio Macri (Argentina) y Michel Temer (Brasil), y por las medidas políticas tomadas por Maduro este año, con la Asamblea Nacional Constituyente y las elecciones regionales anticipadas, medidas que fortalecieron el poder presidencial.