El director del OIEA considera seguro el vertido de agua radiactiva en Fukushima.
Según Rafael Grossi, "no hay mejor opción para gestionar la enorme acumulación de aguas residuales recogidas tras el desastre nuclear de Fukushima".
(Sputnik) - El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, considera seguro el vertido de agua radiactiva de la central nuclear japonesa Fukushima 1 al océano Pacífico. «El plan de Japón de verter agua radiactiva tratada al océano es seguro y no hay mejor opción para gestionar la enorme cantidad de aguas residuales acumuladas tras el desastre nuclear de Fukushima en 2011», declaró Grossi el viernes 7 en una entrevista con CNN.
El director del OIEA destacó que la agencia lleva más de dos años evaluando la eliminación del agua conforme a los estándares más estrictos y confía en el plan propuesto. Japón planea comenzar a verter el agua al mar, a un kilómetro de la central nuclear, este verano. El 11 de marzo de 2011, varios reactores de la central nuclear de Fukushima, operada por TEPCO, explotaron cuando el sistema de refrigeración colapsó debido a un terremoto y tsunami de magnitud 9,0.
En la planta, se almacenan toneladas de agua utilizadas para refrigerar los reactores en aproximadamente 1.000 depósitos gigantes. Japón afirma que el agua vertida tendrá un nivel de radiactividad inferior al límite establecido por la Organización Mundial de la Salud y, por lo tanto, no supondrá un peligro para la salud humana ni para el medio ambiente.
El tema de la gestión de aguas contaminadas se estudia desde 2013. Entre otras opciones, se incluyen mezclarla con cemento y colocar esta mezcla bajo tierra, sellarla con hormigón, separar el hidrógeno por electrólisis, etc.
Finalmente, el gobierno japonés optó por verter el agua al mar, diluyéndola previamente, siempre que la concentración de tritio fuera de 1.500 becquereles por litro, es decir, 40 veces inferior al estándar establecido en Japón para el vertido de agua de centrales eléctricas al mar, que es de 60.000 becquereles por litro.
Según datos del Ministerio de Industria japonés, la radiactividad del tritio en las 1,25 millones de toneladas de agua acumuladas en Fukushima Daiichi es de 860 billones de becquereles. Antes del accidente, la central vertía anualmente al mar una cantidad de tritio equivalente a 2,2 billones de becquereles.