“China demuestra que otro modelo de crecimiento es posible para el Sur Global”, afirma Dilma
El ex presidente de Brasil y actual presidente del Banco BRICS recibió este domingo en Pekín la Medalla de la Amistad, el máximo honor de China.
247 - La expresidenta brasileña Dilma Rousseff recibió este domingo (29) en Pekín la Medalla de la Amistad, el máximo honor que otorga China a ciudadanos extranjeros. La condecoración fue entregada por el presidente chino, Xi Jinping, durante una ceremonia celebrada en el Gran Palacio del Pueblo, en el marco de las celebraciones por el 75.º aniversario de la fundación de la República Popular China.
Dilma Rousseff, quien actualmente preside el Nuevo Banco de Desarrollo (NDB), con sede en Shanghái, fue reconocida por su contribución al fortalecimiento de las relaciones entre Brasil y China. Durante el evento, Xi Jinping destacó el papel de Rousseff como "una excelente representante de los viejos amigos de China" y elogió su compromiso con el desarrollo de la cooperación bilateral.
En su discurso de aceptación, la expresidenta brasileña enfatizó la importancia de las relaciones amistosas entre los pueblos chino y brasileño, destacando que el premio simboliza la larga amistad entre China y el mundo. Dilma también elogió los logros de China en las últimas décadas y felicitó a Xi Jinping por su liderazgo en la promoción de un futuro de prosperidad compartida.
Un modelo exitoso para el Sur Global
Durante la ceremonia, Dilma también aprovechó la oportunidad para destacar la importancia de la trayectoria de China como ejemplo de que otro modelo de crecimiento económico, político y social es posible para los países del Sur Global, un grupo que incluye a las naciones en desarrollo que enfrentan desafíos similares a los que China ha superado en las últimas décadas.
"Me siento muy orgullosa y personalmente complacida de recibir este, uno de los máximos honores otorgados por la República Popular China", declaró Dilma Rousseff en una entrevista con Xinhua. "Es difícil imaginar otro país que, en tan solo 75 años, se haya convertido en la segunda economía más grande del mundo en términos de participación de mercado. China ha logrado elevar el nivel educativo de su población hasta el punto de poder competir con los países desarrollados, además de ser líder mundial en ciencia, tecnología e innovación", añadió.
Dilma también enfatizó que China ha sacado a aproximadamente 800 millones de personas de la pobreza, convirtiéndose en un referente de desarrollo sostenible en el Sur Global. "China demuestra que otro modelo de crecimiento económico, político y social es posible", afirmó Dilma, señalando que el país es un ejemplo de que las naciones del Sur Global también pueden seguir este camino de éxito.
Reconocimiento internacional
El papel de Dilma Rousseff al frente del Nuevo Banco de Desarrollo también se destacó como un factor significativo en el fortalecimiento de las relaciones chino-brasileñas. En su discurso, Xi Jinping reconoció los esfuerzos de Dilma Rousseff por promover el desarrollo económico y la cooperación internacional, elementos cruciales para crear un futuro de prosperidad compartida, no solo entre China y Brasil, sino entre todos los países miembros del BRICS.


