Colombia hace acuerdo histórico con las FARC.
Los negociadores del gobierno de Juan Manuel Santos llegaron a un acuerdo parcial sobre la participación política de los guerrilleros, tras concluir un proceso destinado a poner fin al conflicto en el país.
Leandra Felipe
Corresponsal de Agência Brasil/EBC
Bogotá – Negociadores del gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en La Habana anunciaron hoy (6) la firma de un acuerdo parcial sobre la participación política de la guerrilla, tras la conclusión del proceso para la finalización del conflicto. "Hemos llegado a un acuerdo fundamental sobre el segundo punto de la agenda [participación política], y lo que hemos logrado profundiza y fortalece nuestra democracia", declaró el diplomático cubano Rodolfo Benítez.
El comunicado leído por Benítez indica que los negociadores llegaron a un acuerdo en tres puntos: derechos y garantías para el ejercicio de la oposición política en general y para los movimientos que surjan tras la firma del documento final para el fin del conflicto y el acceso a los medios de comunicación; creación de mecanismos democráticos de participación ciudadana, incluida la directa, en diferentes niveles y sobre diversos temas; y adopción de medidas efectivas para promover la participación política nacional, regional y local de todos los sectores sociales, incluidas las poblaciones más vulnerables, en igualdad de condiciones y con garantías de seguridad.
Según el documento, Colombia debe promover el pluralismo político representativo y abrir nuevos espacios de participación ciudadana en el país. «La firma de este acuerdo implicará abandonar las armas como método de lucha para transitar hacia un escenario de democracia con amplia participación», afirma el texto, sin explicar, sin embargo, cómo las FARC podrían convertirse en un partido político. «Las condiciones específicas para el surgimiento de un nuevo movimiento a partir del momento en que las FARC se legalicen se discutirán en el tercer punto de la agenda», enfatiza el comunicado.
Aunque el asunto se ha pospuesto para el próximo ciclo, el Ejecutivo colombiano ya ha señalado que la posibilidad de que las FARC se conviertan en un partido político sería viable. El presidente Juan Manuel Santos ha dicho en varias ocasiones que las FARC deberían "cambiar armas por votos".
El grupo guerrillero también podría tener circunscripciones (cuotas especiales) por un período transitorio, que garantizarían a los miembros de las FARC escaños en los cuerpos legislativos del país.
Tras la conclusión de esta ronda, los negociadores pasarán a discutir soluciones al problema de las drogas ilícitas en los próximos días, el tercer punto de la agenda. Posteriormente, se analizarán tres temas más: la reparación a las víctimas del conflicto; el desarme y la desmovilización de exguerrilleros; y los mecanismos para garantizar el cumplimiento de los acuerdos en el posconflicto.
Edición: Nadia Franco