Estudiantes en Chile salen a las calles para protestar contra la privatización de la educación.
Bajo el lema “Chile ya decidió”, 120 mil personas se congregaron en Plaza Italia para denunciar las ganancias en los establecimientos educacionales, los altos niveles de endeudamiento estudiantil, la existencia de actitudes y prácticas machistas al interior de las aulas y lo que llaman un intento de privatizar la educación por parte del gobierno de Sebastián Piñera; hubo enfrentamientos con la policía y decenas de personas fueron detenidas.
Agencia Brasil - Una gran marcha estudiantil tomó las calles de Santiago el jueves (19) para protestar contra las políticas del gobierno de Sebastián Piñera, quien asumió el cargo hace poco más de un mes. Bajo el lema "Chile ya decidió", 120 personas se congregaron en Plaza Italia para denunciar las ganancias en los centros educativos, los altos niveles de deuda estudiantil y la existencia de actitudes y prácticas sexistas en las aulas.
Los estudiantes marcharon cuatro kilómetros por la Avenida Bernardo O'Higgins, la principal arteria de la ciudad, portando carteles de diferentes centros educativos y coreando que "en Chile, la educación no se vende, se defiende". Tras dos horas de caminata, durante las cuales incluso recibieron el apoyo de conductores de autobuses públicos que acompañaron los cánticos de los jóvenes con sus bocinas, se produjeron los primeros enfrentamientos, que resultaron en decenas de detenidos y disturbios importantes.
El detonante fue la continua discusión que los estudiantes mantuvieron con la policía, a la que criticaron por intentar segmentar la movilización, impidiendo grandes concentraciones. Posteriormente, las autoridades recurrieron a gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a la multitud. Sin embargo, cientos de jóvenes se reagruparon para hacer frente a las acciones de las fuerzas de seguridad, lanzando piedras y construyendo barricadas para bloquear el paso de vehículos. En noviembre de 2016, los estudiantes chilenos celebraron la aprobación por parte de la presidenta Michelle Bachelet de un plan para extender la educación gratuita.
Al asumir el cargo, Piñera se mostró a favor de mantener este servicio, pero ayer restó importancia a la marcha y animó a los jóvenes a preocuparse "por algo que valga la pena", como la calidad de la educación o el cuidado de la naturaleza. Un fallo reciente del Tribunal Constitucional ha aumentado la tensión en el sector estudiantil, que aún recuerda las fuertes movilizaciones del anterior mandato del líder conservador.
En marzo de este año, el máximo tribunal del país dictaminó que un artículo de la reforma educativa aprobada por Bachelet era inconstitucional, lo que permitía que empresas o fundaciones con fines de lucro volvieran a controlar las universidades y otras instituciones de educación superior. Los jóvenes creen que el regreso de Piñera podría provocar un resurgimiento de grandes protestas en todo el país, ya que le atribuyen un deseo de privatizar la educación.