La cumbre en Nueva Delhi acerca a Putin y Modi en medio de presiones geopolíticas.
Los líderes discuten sobre comercio, defensa y energía mientras India intenta equilibrar las relaciones con Rusia y Estados Unidos.
247 - El presidente ruso, Vladímir Putin, aterrizó en Nueva Delhi para una cumbre con el primer ministro indio, Narendra Modi, en lo que supone la primera visita del líder ruso al país en cuatro años. Esta visita se produce en un momento de intensa tensión geopolítica y una importante reestructuración comercial.
Según Reuters, el principal objetivo de la visita es ampliar el comercio bilateral en medio de las restricciones impuestas por las sanciones occidentales contra Rusia. La reunión también tiene lugar mientras India negocia un acuerdo comercial con Estados Unidos para reducir los aranceles punitivos impuestos por el presidente estadounidense, Donald Trump, en represalia por las compras indias de petróleo ruso.
Rusia, tradicional proveedor de armas de la India, busca reequilibrar la balanza comercial, que actualmente favorece a Moscú debido a las cuantiosas importaciones de petróleo de Nueva Delhi. El Kremlin afirma que pretende aumentar sus compras de productos indios, con el objetivo de elevar los flujos comerciales a 100 000 millones de dólares estadounidenses para 2030. Desde que los países europeos redujeron su dependencia energética de Rusia tras la invasión de Ucrania, la India ha incrementado significativamente sus compras de crudo ruso con descuento.
Sin embargo, el escenario plantea un desafío diplomático para la India, como señaló el analista Michael Kugelman, del Atlantic Council, en la revista. Política exterior que “India enfrenta un dilema: al tomar medidas para fortalecer los lazos con Moscú o Washington, Nueva Delhi corre el riesgo de dañar las relaciones con el otro”.
Además del comercio y la energía, se espera que Modi y Putin aborden temas como la cooperación laboral y la expansión de la energía nuclear civil. Se espera que ambos anuncien nuevos acuerdos que demuestren que la alianza indo-rusa se mantiene sólida a pesar de las presiones externas.
La recepción de Modi al presidente ruso fue cálida. Apenas Putin llegó al aeropuerto cercano a la capital india, el primer ministro lo recibió con un abrazo y un apretón de manos, un gesto que reflejó la importancia política de la visita. Posteriormente, Modi ofreció una cena privada al jefe de Estado ruso en su residencia oficial.
Putin está acompañado por una nutrida delegación gubernamental y empresarial. Entre ellos se encuentra el ministro de Defensa ruso, Andrei Belousov, quien se reunió con el ministro indio, Rajnath Singh. Tras la reunión, el Ministerio de Defensa indio informó que Belousov afirmó que la industria de defensa rusa está lista para apoyar a la India en su proceso de autosuficiencia en la producción de defensa.
La visita se produce un día después de que Putin mantuviera conversaciones con los enviados de Donald Trump sobre un posible acuerdo de paz para poner fin a la guerra en Ucrania. Estas negociaciones, según la agencia, no culminaron en un entendimiento. India sigue evitando condenar públicamente a Moscú por el conflicto, argumentando que la solución reside en el diálogo y la diplomacia, al tiempo que acusa a las naciones occidentales de adoptar un doble rasero al criticar a Nueva Delhi, incluso manteniendo relaciones comerciales con Rusia cuando les conviene.
Se espera que la cumbre en Nueva Delhi proporcione nuevos contornos a las relaciones estratégicas entre India y Rusia en un escenario global cada vez más polarizado.


