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La desconexión con China pone en riesgo a las principales economías.

China posee el sistema industrial más grande del mundo, con las categorías más completas y las instalaciones de apoyo más avanzadas.

Puerto de Tianjin, China (Foto: Xinhua)

Radio Internacional de China - En los últimos días, una encuesta realizada por la Cámara de Comercio Estadounidense en China muestra que el 66% de las empresas estadounidenses encuestadas mantendrán o aumentarán sus inversiones en el país asiático durante los próximos dos años. 

La Cámara de Comercio de la Unión Europea en China publicó un informe que indica que aproximadamente el 60 % de las empresas encuestadas afirma que aumentará moderadamente o significativamente su inversión en investigación y desarrollo (I+D) en China durante los próximos cinco años. Una encuesta realizada por la Cámara de Comercio de China en Australia revela que más del 60 % de las empresas australianas consideran al país asiático uno de sus tres principales destinos de inversión en el mundo. 

Cabe destacar que, además de invertir en fábricas, cada vez más empresas extranjeras están estableciendo centros de I+D en China. Los analistas señalan que las perspectivas de mercado, la rentabilidad, el entorno innovador y la continuidad de las políticas son factores importantes en las decisiones de inversión de las empresas. 

En los últimos tres años, la pandemia de la COVID-19 y la inestabilidad geopolítica internacional han sumido a la economía mundial en una recesión. En contraste, China cuenta con un entorno de desarrollo estable y mantiene un crecimiento económico acelerado, además de poseer un mercado de gran escala con una población de más de 1,4 millones de personas, de las cuales más de 400 millones pertenecen a la clase media, lo que la convierte en un mercado muy atractivo para los inversores extranjeros. 

El último informe de la ONU ha elevado su previsión de crecimiento económico para China este año del 4,8% al 5,3%. El Fondo Monetario Internacional (FMI) también prevé que la contribución de China al crecimiento mundial alcanzará el 34,9% en 2023. 

La eficiencia en la producción y la reducción de costos están directamente relacionadas con el desarrollo empresarial. China cuenta con el sistema industrial más grande del mundo, con las categorías más completas y las instalaciones de apoyo más avanzadas, lo que facilita a las empresas extranjeras la obtención de materias primas y componentes de alta calidad a un costo relativamente bajo, incrementando así su rentabilidad. Asimismo, la mejora de la infraestructura china reduce considerablemente los costos operativos. En los últimos cinco años, la tasa de retorno de la inversión extranjera directa en el país ha alcanzado el 9,1%, situándose entre las mejores del mundo. 

Además, China sigue ampliando su apertura al mundo exterior, lo que impulsa las perspectivas de los inversores extranjeros y su confianza en el mercado del país. Las medidas para reducir la lista negativa de acceso a la inversión extranjera, la aplicación de la ley sobre inversión extranjera y el fortalecimiento de la protección de la propiedad intelectual contribuyen a mejorar continuamente el entorno empresarial, orientado hacia un mercado legalizado e internacionalizado. 

Actualmente, la economía global se enfrenta a los desafíos del unilateralismo y el proteccionismo comercial. Algunos países fomentan la «desvinculación» como una forma de encubrir su verdadero propósito: contener a China. Sin embargo, los hechos demuestran que la desvinculación del país asiático supone un riesgo real. Según un estudio de un centro de estudios austriaco, si Alemania se «desvinculara» de China, su PIB anual se reduciría un 2%, lo que equivale a una pérdida de 60 000 millones de euros para la mayor economía de Europa y una de las mayores del mundo.