El desarrollo, la estabilidad y la lucha contra la corrupción son los objetivos de China para 2019.
China continúa su rápido crecimiento económico y progreso social; los objetivos para 2019 son elevar el nivel de desarrollo, mantener la estabilidad social y combatir la corrupción, informa la agencia de noticias Xinhua, basándose en los resultados de una reunión del Partido Comunista.
247, con Xinhua - La semana pasada, Xi Jinping, Jefe de Estado y Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), presidió una reunión del Buró Político para discutir propuestas para la actividad económica en 2019 y la lucha contra la corrupción.
La declaración, publicada al término de la reunión, señala que en 2018 China mantuvo un desarrollo económico sostenido y saludable. También destaca la estabilidad del orden social, en un contexto internacional complejo y las arduas tareas que implica la reforma, el desarrollo y la estabilidad nacional.
En 2019, la República Popular China celebrará el 70.º aniversario de su fundación. Será un año crucial para lograr victorias en la construcción integral de una sociedad moderadamente próspera, según el comunicado.
El próximo año, el país debe defender el principio fundamental de perseguir el progreso garantizando la estabilidad, permaneciendo fiel a la nueva filosofía de desarrollo y promoviendo un desarrollo de alta calidad.
La declaración enfatiza que en la economía, China debe continuar promoviendo la reforma estructural del lado de la oferta como su tarea principal, profundizando la reforma orientada al mercado, expandiendo la apertura a un alto nivel y acelerando la construcción de una economía modernizada.
Desde el punto de vista social, el país "sentará una base decisiva para completar la construcción de una sociedad moderadamente próspera en todos los aspectos y celebrará el 70º aniversario de la fundación de la República Popular China con excelentes resultados", señala el documento.
En la reunión se enfatizó que los cambios en el entorno internacional y las condiciones nacionales deben analizarse dialécticamente, instando al Partido a estar preparado para posibles adversidades.
El documento también recoge los esfuerzos que se han realizado desde el XIX Congreso Nacional del Partido Comunista de China, celebrado en noviembre del año pasado, en la lucha contra la corrupción, una lucha que "sigue siendo intensa y compleja".