El Día Mundial de la Educación se celebra con llamados a la paz
Activistas y expertos celebran una conferencia no gubernamental en la sede de la ONU en Nueva York para conmemorar el Día Mundial de la Educación
Prensa latina - Bajo el lema “Aprender para una paz duradera”, el Día Mundial de la Educación promueve este miércoles (24), un compromiso activo por la paz, un tema considerado más urgente que nunca para las Naciones Unidas.
El evento, que reúne a activistas y expertos en una conferencia no gubernamental en la sede de la ONU en Nueva York, es un recordatorio de que la educación es una responsabilidad colectiva y un derecho humano consagrado en la Declaración Universal.
Este documento, piedra angular de las garantías fundamentales, exige el acceso a la educación primaria gratuita y obligatoria, mientras que la Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada en 1989, va más allá al estipular que los países deben hacer que las instituciones universitarias sean accesibles a todos.
Mientras tanto, la Agenda 2030 considera este derecho como esencial para el éxito de sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, que incluyen como una de las metas "garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos".
Este Día Internacional fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en reconocimiento del papel que desempeña la educación en la paz y el desarrollo.
Sin embargo, la organización advierte que si bien la educación ofrece a los niños la oportunidad de escapar de la pobreza, 244 millones de personas de este grupo de edad siguen sin recibir educación.
Al mismo tiempo, 617 millones de niños y adolescentes no saben leer o no tienen habilidades matemáticas básicas; menos del 40 por ciento de las niñas en el África subsahariana completan la educación secundaria inferior y alrededor de cuatro millones de niños refugiados no pueden asistir a la escuela.
El derecho a la educación de estas personas se ve afectado y esto, según la ONU, es inaceptable.
Sin una educación de calidad, inclusiva y equitativa para todos, junto con oportunidades de aprendizaje permanente, los países no podrán lograr la igualdad de género ni romper el ciclo de pobreza que deja atrás a millones de niños, jóvenes y adultos.
