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El diálogo entre China y Estados Unidos en San Francisco genera esperanza de cooperación y paz mundial.

El mundo actual se caracteriza por una débil recuperación económica, tensiones y conflictos geopolíticos y una creciente incertidumbre e inestabilidad.

Joe Biden y Xi Jinping se reúnen en Bali el 14/11/2022 (Foto: REUTERS/Kevin Lamarque)

Radio Internacional de China - Desde la historia hasta la actualidad, existen innumerables razones para mejorar las relaciones entre China y Estados Unidos, y ninguna para empeorarlas. El reciente diálogo entre ambos países envió señales positivas para estabilizar la relación bilateral y sentó las bases para la reunión entre ambos jefes de Estado en San Francisco. 

Esta es la primera reunión presencial entre los presidentes Xi Jinping y Joe Biden desde su encuentro en Bali el año pasado. Ambos líderes abordarán temas estratégicos, integrales y rectores de las relaciones entre China y Estados Unidos, así como importantes asuntos relacionados con la paz y el desarrollo mundiales. La comunidad internacional espera con entusiasmo esta reunión para una mayor cooperación y resultados. 

No será una reunión fácil. La relación bilateral se ha visto afectada por la falta de implementación del consenso alcanzado en Bali. Los políticos de la Casa Blanca han tomado una dirección equivocada con respecto a China debido a una percepción errónea.

Desde el viaje del secretario de Estado Antony Blinken a China en junio, Washington ha mostrado una actitud orientada a reducir las tensiones entre ambos países. Los políticos de la Casa Blanca deben ser conscientes de que las medidas represivas contra China no son viables ni tienen solución, ya que todos los temas candentes relacionados con el cambio climático, la geopolítica regional e incluso la recuperación económica de Estados Unidos requieren la cooperación con China.

Para retomar el consenso de Bali, el factor esencial es actuar. La cuestión de Taiwán es el interés fundamental de China, además de constituir una línea roja infranqueable. Recientemente, Washington se comprometió a adherirse a la política de Una Sola China y a no apoyar la "independencia de Taiwán". Además, funcionarios de la Casa Blanca declararon que no buscan desvincularse de China y que una desvinculación económica entre ambos países causaría un desastre a nivel mundial. China concede gran importancia a las nuevas posturas de Washington, pero las acciones hablan más que las palabras. 

La comunidad internacional espera que, a través de la reunión de San Francisco, China y Estados Unidos puedan comprender mejor su relación y la importancia de su desarrollo mutuo. Para Pekín, China y Estados Unidos son socios, no competidores, que deberían obtener beneficios mutuos en lugar de un juego de suma cero. Desafortunadamente, Washington ha considerado a China su mayor rival estratégico. 

Pero ¿cuál es la realidad? En la reciente sexta edición de la Exposición Internacional de Importaciones de China, Estados Unidos envió por primera vez su delegación oficial, con más de 200 empresas estadounidenses, batiendo un récord histórico. Esto demuestra que China y Estados Unidos tienen intereses profundamente integrados y que nadie puede separarse de nadie, nadie puede cambiar a nadie, nadie necesita reemplazar a nadie. Como dijo el gobernador de California, Gavin Newsom, durante su visita a China: «Cuando China tenga más éxito, todos tendremos más éxito también». 

El mundo actual se caracteriza por una débil recuperación económica, tensiones y conflictos geopolíticos, y una creciente incertidumbre e inestabilidad. China y Estados Unidos representan un tercio de la economía mundial, una cuarta parte de la población mundial y una quinta parte del comercio mundial. El trato entre Pekín y Washington decidirá el futuro de la humanidad.