La deuda global supera los 100 billones de dólares y los tipos de interés siguen subiendo, advierte la OCDE
La situación afecta principalmente a los países en desarrollo, que afrontan elevados tipos de interés y desafíos en el progreso económico.
247 - La deuda global de gobiernos y empresas alcanzó la cifra histórica de 100 billones de dólares en 2024, según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). La información proviene de Reuters.
Entre 2021 y 2024, el costo de los intereses como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) se disparó hasta alcanzar su nivel más alto en dos décadas. En concreto, el gasto público en pago de intereses representó el 3,3 % del PIB en los países miembros de la OCDE en 2024, superando el gasto en sectores como defensa, policía y vivienda.
El informe de la OCDE destaca que casi la mitad de la deuda gubernamental de los países miembros y de los mercados emergentes, así como alrededor de un tercio de la deuda corporativa, vencerán en 2027. Los países de bajos ingresos y alto riesgo enfrentan los mayores desafíos de refinanciación, con más de la mitad de su deuda venciendo en los próximos tres años y más del 20% este año.
La OCDE advierte que la combinación de altos costos y altos niveles de deuda podría limitar la capacidad de endeudamiento futuro en un momento de importantes necesidades de inversión, incluido el crecimiento y la productividad, la respuesta al envejecimiento de la población y las demandas de defensa.
La financiarización de la economía es un desafío para los países del sur global
La financiarización de las economías globales, caracterizada por el predominio del capital financiero sobre el capital productivo, ha contribuido significativamente al aumento de la deuda, especialmente en los países del Sur Global.
Estas naciones se enfrentan a las tasas de interés más altas y a menudo solicitan préstamos en monedas fuertes, como el dólar y el euro, lo que aumenta su vulnerabilidad económica. Los estudios indican que la financiarización en las economías en desarrollo está determinada por su integración subordinada al mercado financiero global, lo que limita su autonomía en las decisiones económicas.


