"Un acuerdo imperfecto es mejor que una escalada ilimitada", afirma Celso Amorim sobre la guerra en Ucrania.
"¿Dónde podría terminar esta escalada? Quizás dentro de nosotros mismos", advirtió el asesor especial de la presidencia para Asuntos Internacionales en una reunión con 40 países para debatir la guerra.
247 - Según Celso Amorim, Asesor Especial de la Presidencia para Asuntos Internacionales, cualquier acuerdo para poner fin a la guerra en Ucrania requerirá una redefinición de la seguridad por parte de las potencias occidentales y rusas, así como el establecimiento de un nuevo entendimiento entre estos dos bloques, que han sido rivales tradicionales durante siglos. Durante una reunión virtual que reunió a unos 40 países para debatir posibles soluciones políticas a la crisis, Amorim expresó su preocupación por la peligrosa trayectoria que está tomando la crisis. La cumbre, organizada por Arabia Saudí, contó con la participación de países emergentes y del G7, y cabe destacar que China se unió al diálogo, mientras que Rusia se mantuvo al margen.
En conversación con Jamil Chade, de UOLTras la reunión, Amorim, quien también fue ministro de Asuntos Exteriores y de Defensa, enfatizó que en este momento "un acuerdo imperfecto es mejor que una escalada sin límites". "¿Dónde podría terminar esta escalada? Quizás dentro de nosotros mismos", advirtió. Enfatizó que Occidente debe reconocer que el conflicto se extiende más allá de las fronteras ucranianas y representa un capítulo en la larga rivalidad entre Rusia y Occidente, como expresó en su discurso ante otros líderes gubernamentales. "Este no es solo un conflicto entre Rusia y Ucrania. Es también un capítulo en la centenaria rivalidad entre Rusia y Occidente. (...) Las negociaciones deben incluir la cuestión del equilibrio de seguridad en Europa en general".
Amorim defendió la necesidad de negociaciones que aborden una perspectiva más amplia de la seguridad en Europa, un nuevo acuerdo político, diplomático y militar que establezca los límites de influencia entre Occidente y Rusia y rediseñe el concepto de seguridad colectiva europea.
Los diplomáticos presentes en la reunión revelaron que otros países emergentes apoyaban la postura de Amorim. Una novedad fue la indicación de las potencias occidentales de que la guerra debía entenderse en un contexto más amplio.
Al finalizar la reunión auspiciada por Arabia Saudí, se decidió que los gobiernos considerarían la formación de grupos de trabajo para abordar temas específicos. Sin embargo, Amorim enfatizó que dicha propuesta carece de sentido sin la participación de Rusia en el diálogo, y señaló la posibilidad de explorar la cooperación en materia de suministro de alimentos.
Actualmente, no hay una fecha fijada para una nueva ronda de negociaciones. Amorim argumentó que, a pesar del complejo escenario militar, no se debe abandonar la vía del diálogo y sigue abogando por un enfoque pragmático ante las complejidades e incertidumbres actuales.