En Atenas, miles de personas piden que Grecia permanezca en la eurozona.
Miles de personas se reunieron en la plaza Syntagma, en el centro de Atenas, bajo la lluvia, para manifestar su apoyo a la permanencia de Grecia en la eurozona; la marcha, organizada por partidos de la oposición y organizaciones comerciales e industriales, tuvo lugar menos de cinco días antes del referéndum que decidirá si Grecia acepta las condiciones impuestas por los acreedores para un acuerdo sobre la deuda griega.
Giselle García, corresponsal de Agência Brasil/EBC - Miles de personas se congregaron en la plaza Síntagma, en el centro de Atenas, bajo la lluvia, para manifestar su apoyo a la permanencia de Grecia en la eurozona. La marcha, organizada por partidos de la oposición y grupos comerciales e industriales, tiene lugar a menos de cinco días del referéndum que decidirá si Grecia acepta las condiciones impuestas por sus acreedores (la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) para un acuerdo sobre la deuda griega.
Uno de los organizadores de la manifestación, el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Atenas, Konstantinos Michalos, afirmó que las medidas fiscales exigidas por los acreedores son duras, pero conocidas y negociables. «La alternativa es la catástrofe», enfatizó, refiriéndose a la salida de la eurozona y el regreso a la moneda local, el dracma. Los manifestantes piden a los griegos, que acudirán a las urnas el próximo domingo, que voten sí a Europa y al euro, para que se puedan reanudar las negociaciones con los líderes europeos y del FMI.
Aunque las encuestas de opinión muestran que la mayoría de la población griega está a favor de la permanencia del país en la eurozona, una manifestación contra las medidas de austeridad impuestas por los acreedores congregó ayer (29) a decenas de miles de manifestantes en Atenas. Quienes votaron por el "no" en el referéndum del domingo creen que abandonar la eurozona, aunque sea una medida dolorosa, es el precio a pagar para poner fin a la asfixia económica y la catástrofe social que ha sufrido el país en los últimos años.
El ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, confirmó hoy (30) la celebración del referéndum. "Lo más importante ahora es garantizar, con sobriedad, seguridad y armonía, que la voluntad del pueblo griego se escuche el domingo", declaró. Informó que, inmediatamente después del referéndum, dependiendo del resultado, se tomarán medidas para buscar una solución viable para la economía y la sociedad griegas. "Decimos sí al euro, pero necesitamos una solución viable. El problema es que la propuesta de los acreedores no es viable", comentó Varoufakis.
El ministro confirmó que Grecia no tendrá que devolver el préstamo de 1,6 millones de euros al FMI, cuyo vencimiento es hoy. El programa de ayuda financiera al gobierno griego también vence hoy, aunque el gobierno aún espera un acuerdo de última hora. Anteriormente, en un documento dirigido al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, Grecia solicitó a la Unión Europea un nuevo acuerdo de financiación de dos años para salvar al país de la crisis.