En medio de la crisis interna, Trump se embarca en un viaje de 12 días a Asia.
En su viaje al exterior más largo y extenso, se espera que el presidente estadounidense Donald Trump inste a sus aliados y rivales a hablar sobre la importancia de controlar los peligros que plantea la amenaza nuclear de Corea del Norte; la gira de 12 días por cinco países (Japón, Corea del Sur, China, Vietnam y Filipinas) es la más larga de un presidente estadounidense desde 1992, y llega en un momento delicado para la Casa Blanca; hace apenas unos días, el ex jefe de campaña de Trump, Paul Manafort, se declaró culpable en una investigación sobre la posible interferencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016.
Sputnik
En su viaje más largo y extenso al exterior, se espera que el presidente estadounidense Donald Trump inste a sus aliados y rivales a controlar los peligros que plantea la amenaza nuclear de Corea del Norte.
La gira de 12 días por cinco países (Japón, Corea del Sur, China, Vietnam y Filipinas) es la más larga de un presidente estadounidense desde 1992 y llega en un momento delicado para la Casa Blanca. Hace apenas unos días, el exjefe de campaña de Trump, Paul Manafort, se declaró culpable en una investigación sobre la posible interferencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016.
La primera parada de Trump será Japón, que servirá como prueba de la capacidad de Estados Unidos para unificar una Asia temerosa de la amenaza nuclear que plantea Pyongyang.
"El viaje llega, diría yo, en un momento muy inoportuno para el presidente. Se encuentra sometido a crecientes vulnerabilidades internas, algo que todos conocemos, hora tras hora", declaró Jonathan Pollack, investigador principal de la Brookings Institution en Washington, a Associated Press. "La conjunción de estos problemas genera una palpable sensación de inquietud ante la posible crisis en Corea".
El protocolo de viaje de Trump también debería llamar la atención. Famoso por su estilo espontáneo, el presidente ya se ha jactado de las condiciones en las que fue recibido en Arabia Saudita y Francia.
La Casa Blanca ha indicado que aprovechará el viaje para abordar los intereses económicos de Estados Unidos en la región, pero entiende que la amenaza de Corea del Norte dominará las conversaciones. Uno de los discursos más importantes de Trump tendrá lugar en la Asamblea Nacional de Corea del Sur en Seúl.
A pesar de la proximidad de los misiles norcoreanos, el asesor de seguridad nacional, H.R. McMaster, no cree que Trump cambie su comportamiento.
El presidente usará el lenguaje que considere oportuno, obviamente. Esto ha sido una gran garantía para nuestros aliados, socios y otros en la región que están literalmente en la mira de este régimen. No creo que el presidente modere realmente su lenguaje. ¿Se dieron cuenta? —añadió McMaster.