El encuentro entre el Secretario del Ejército de EE.UU. y la delegación rusa marca un nuevo intento de paz en Ucrania.
La reunión en Abu Dhabi se produce en medio de tensiones por una propuesta de paz considerada prorrusa por los aliados de Kiev.
247 - El secretario del Ejército de Estados Unidos, Daniel Driscoll, se reunió discretamente con representantes rusos en Abu Dhabi el lunes (24), según informes. Reuters, que reveló el movimiento en medio de las negociaciones para un posible acuerdo para poner fin a la guerra en Ucrania.
La iniciativa forma parte del último esfuerzo diplomático de la administración del presidente estadounidense Donald Trump para desbloquear un proceso de paz que, hasta ahora, ha enfrentado resistencia por parte de los aliados europeos y del gobierno ucraniano.
De acuerdo con ReutersLa reunión fue confirmada por un funcionario estadounidense, quien la describió como parte de los esfuerzos de Washington por acercar a Moscú y Kiev. El mismo funcionario, que habló bajo condición de anonimato, declaró que se espera que las conversaciones dirigidas por Driscoll continúen el martes y que el secretario también tiene reuniones programadas con funcionarios ucranianos durante su estancia en los Emiratos Árabes Unidos.
La medida diplomática se produce poco después de que Washington y Kiev redujeran sus diferencias sobre una propuesta estadounidense destinada a poner fin al conflicto. El plan original había sido considerado por funcionarios ucranianos y europeos como excesivamente favorable a los intereses del Kremlin, lo que llevó a Estados Unidos a ajustar el documento antes de volver a presentarlo a los involucrados.
Mientras tanto, la Casa Blanca no ha respondido a las solicitudes de comentarios sobre la agenda de Driscoll en Abu Dabi. La política exterior de la administración Trump respecto al conflicto ha mostrado indicios de vacilación en los últimos meses, especialmente tras la cumbre de emergencia celebrada en Alaska con el presidente ruso Vladimir Putin en agosto.
La última propuesta estadounidense, un plan de 28 puntos, causó sorpresa tanto en el propio gobierno estadounidense como entre los líderes europeos y ucranianos. Fuentes involucradas en las negociaciones expresaron su preocupación por la posibilidad de que Washington presionara a Kiev para que aceptara un acuerdo considerado ampliamente desfavorable. Entre los puntos más sensibles se encontraba la exigencia de que Ucrania cediera más territorio, aceptara limitaciones en sus fuerzas armadas y renunciara a unirse a la OTAN, condiciones que Kiev rechazó por considerar que, en la práctica, equivalían a una rendición.
Además, la propuesta no abordó satisfactoriamente los temores europeos acerca de una escalada rusa en el continente, una preocupación que se intensificó a medida que las tropas de Moscú avanzaban en frentes estratégicos en el campo de batalla.
La presión internacional aumenta sobre el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien enfrenta su momento político más frágil desde el inicio de la guerra. Un reciente escándalo de corrupción provocó la dimisión de dos ministros de su gobierno, lo que avivó las críticas internas mientras el país lidia con el avance militar ruso.


