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Ecuador registra protestas contra impuesto al patrimonio.

Cientos de manifestantes volvieron a las calles de Quito, Ecuador, para protestar contra el presidente Rafael Correa por un proyecto de ley que aumentaría los impuestos a las ganancias de capital y las herencias. Los manifestantes portaron tambores y banderas y corearon "¡Fuera Correa!" frente a la sede del partido político socialista de Correa, en un barrio adinerado de Quito, la noche del jueves. Correa calificó a los manifestantes de "cobardes" que representan a una oligarquía adinerada, el principal grupo afectado por el impuesto al patrimonio.

Protesta contra el gobierno ecuatoriano en Quito. 25/06/2015 REUTERS/Javier Amores (Foto: Aquiles Lins)

QUITO (Reuters) - Cientos de manifestantes pusieron fin a una tregua respetada durante la visita del Papa Francisco a Ecuador y volvieron este jueves a las calles para protestar contra el reciente aumento de impuestos y contra el gobierno, al que acusan de autocrático y corrupto.

Cientos de miles de ecuatorianos participaron en manifestaciones el mes pasado, principalmente en la capital, Quito, y en la ciudad costera de Guayaquil, contra el presidente Rafael Correa, quien acusa a los manifestantes de planear un golpe de Estado.

El jueves por la noche, manifestantes portaban tambores y banderas y coreaban "¡Fuera Correa!" frente a la sede del partido político socialista de Correa, en un barrio adinerado de Quito. "El gobierno manipula la democracia, usa su poder para perseguir a sus enemigos y está involucrado en la corrupción", declaró Jorge Peñafiel, abogado de 31 años.

Los manifestantes hicieron una pausa durante la visita de cuatro días de Francisco esta semana como muestra de respeto al pontífice. El principal motivo del descontento es el aumento de los impuestos sobre las ganancias de capital y las sucesiones, que, según el gobierno, solo afectarán a los sectores más ricos de la población. Otras razones incluyen el trato que Correa da a sus opositores.

El presidente ecuatoriano, un economista de 52 años que llegó al poder en 2007, es popular entre los más pobres por sus políticas de bienestar social, adoptadas con el uso de los ingresos del petróleo, y por traer estabilidad al país.

Sus enemigos lo acusan de ser un "caudillo" latinoamericano más.

Correa llama a los manifestantes "cobardes" que representan a una oligarquía adinerada, acusaciones similares a las del presidente de Venezuela. Los índices de aprobación del presidente cayeron durante 2015 de un saludable 60 % en los últimos años a alrededor del 42 %, según Cedatos, la principal encuestadora del país.

(Por Girish Gupta)