Estados Unidos financia acciones subversivas en Cuba.
Como parte de su plan subversivo contra Cuba, la Fundación Nacional para la Democracia (NED), vinculada al gobierno de Estados Unidos, destinó casi cuatro millones de dólares en 2017 para atacar el sistema sociopolítico de la isla.
247, con Prensa Latina - Como parte de su plan subversivo contra Cuba, la Fundación Nacional para la Democracia (NED), vinculada al gobierno de Estados Unidos, destinó casi cuatro millones de dólares en 2017 para atacar el sistema sociopolítico de la isla.
La NED fue creada en 1983 por el entonces presidente Ronald Reagan y ha estado vinculada en numerosas ocasiones a operaciones de la Agencia Central de Inteligencia.
Según su último informe anual, citado por el portal digital Cuba Money Project, la fundación entregó 125 dólares al Observatorio Cubano de Derechos Humanos para monitorear presuntas violaciones en el país, con el objetivo de que sean utilizados por la comunidad internacional contra La Habana.
Con el mismo objetivo, donó 85 mil dólares a la Plataforma Internacional por los Derechos Humanos en Cuba, 90 mil dólares a la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba y 100 mil dólares a Derechos Humanos.
La lista de medios de comunicación y ONG afiliadas que recibieron fondos el año pasado para atacar a la Revolución cubana incluye al portal digital Diario de Cuba, con 220 dólares; el Instituto Cubano para la Libertad de Expresión y Prensa, con 140 dólares; el Instituto Prensa y Sociedad, con 60 dólares; y CubaNet News, con 225 dólares.
La NED también proporcionó grandes sumas de dinero a grupos dentro de la llamada "sociedad civil" que abiertamente buscan derrocar el sistema sociopolítico y que son considerados mercenarios por el gobierno cubano.
Entre estos, destacan el Centro para una Cuba Libre, con 105 dólares; el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir AC, con 100 dólares; y el Centro para la Empresa Privada Internacional, con poco más de 193 dólares. A través de Solidaridad Cristiana Internacional, se canalizaron más de 66 dólares para empoderar a grupos religiosos y activistas de la sociedad civil.
Otros programas incluyeron 55 dólares para quienes se definen como cineastas independientes, 24 dólares para brindar cobertura legal a supuestos activistas y casi 68 dólares para "promover un debate público sobre una transición en Cuba".