Estados Unidos ha abierto una investigación sobre presuntas irregularidades en la fábrica farmacéutica de Eli Lilly, que produce tratamientos contra la Covid-19.
La investigación del Departamento de Justicia surge después de que una funcionaria de recursos humanos de Lilly alegara que se vio obligada a dejar su trabajo en la fábrica tras realizar investigaciones internas sobre quejas de empleados acerca de defectos de fabricación, registros falsificados o destruidos y falta de personal.
Reuters- El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha iniciado una investigación penal contra Eli Lilly and Co (LLY.N) centrada en descubrir supuestas irregularidades en la fabricación y la manipulación de registros en una fábrica de Branchburg, Nueva Jersey, que produce la terapia contra el Covid-19 y otros medicamentos del gigante farmacéutico, según informaron tres personas familiarizadas con el asunto.
La investigación supone una escalada significativa en el escrutinio gubernamental sobre Lilly. La farmacéutica, una de las mayores del mundo, lleva más de un año bajo la lupa de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) por presuntas infracciones en materia de fabricación y registro de datos en su planta de Branchburg.
Reuters preguntó a Lilly sobre la investigación penal el miércoles. El jueves por la mañana, la compañía reveló en un informe presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) que en mayo había recibido una citación del Departamento de Justicia solicitando documentos relacionados con la planta de Branchburg.
La empresa no ha facilitado más información sobre la naturaleza o el enfoque de la investigación y ha declarado que está cooperando plenamente en el asunto.
Lilly afirmó haber contratado ya a un abogado externo para llevar a cabo una investigación independiente sobre las acusaciones relacionadas con la planta de Branchburg. La empresa envió la misma información a Reuters el jueves en respuesta a las preguntas de la agencia de noticias.
"Lilly está profundamente comprometida con la fabricación de medicamentos de alta calidad para los pacientes que los necesitan, y la seguridad y la calidad de nuestros productos son nuestra máxima prioridad", afirmó la compañía.
La investigación del Departamento de Justicia surge a raíz de un informe de Reuters publicado en marzo según el cual una responsable de recursos humanos de Lilly afirmó haber sido obligada a dejar su trabajo en la fábrica tras llevar a cabo investigaciones internas sobre quejas de empleados acerca de defectos de fabricación, registros falsificados o destruidos y falta de personal.
En abril, los empleados acusaron a un ejecutivo de la fábrica de alterar documentos exigidos por la FDA para minimizar los problemas, según una denuncia interna sin firma revisada por Reuters.
La compañía declaró previamente a Reuters que ninguno de los problemas señalados por los inspectores de la FDA afectó la calidad de los medicamentos distribuidos a médicos y pacientes. Lilly también negó haber tomado represalias contra ningún empleado.
La investigación del Departamento de Justicia, en la que participan fiscales estadounidenses y otras autoridades de Nueva Jersey y Washington, comenzó en las últimas semanas, según indicaron tres fuentes. El Buró Federal de Investigación (FBI) también participa en la investigación, añadieron.
Un portavoz de la Fiscalía General de Nueva Jersey se negó a confirmar o desmentir la existencia de una investigación. Representantes del Departamento de Justicia y de la FDA en Washington no hicieron comentarios de inmediato sobre la investigación. El FBI también se negó a hacer declaraciones.
La investigación se encuentra en sus primeras etapas, según informaron tres personas a Reuters, y el Departamento de Justicia no ha imputado a Lilly ni a ninguno de sus empleados por irregularidades. El departamento podría, en última instancia, presentar cargos penales, solicitar sanciones civiles o cerrar la investigación sin emprender ninguna acción.
Según una de las fuentes, los investigadores no se centraron en violaciones legales específicas que pudieran constituir la base de un caso.
Steven Lynn, exdirector de la Oficina de Fabricación y Calidad de Productos de la FDA, afirmó que el gobierno federal rara vez presenta cargos penales derivados de infracciones de fabricación, a menos que dichas deficiencias sean extremadamente graves y la empresa haga poco por corregirlas.
“Este es un acontecimiento importante”, dijo Lynn sobre la decisión del Departamento de Justicia de iniciar una investigación penal contra Lilly, haciéndose eco de tres expertos en regulación e industria entrevistados por Reuters.