Evo Morales encabeza homenaje al Che Guevara a 50 años de su ejecución.
Miles de personas se reunieron el lunes en un pequeño pueblo del sur de Bolivia donde el líder revolucionario cubano Ernesto “Che” Guevara fue ejecutado por soldados bolivianos respaldados por la CIA hace 50 años; el presidente Evo Morales acampó con un saco de dormir y una tienda de campaña y dio la bienvenida a dignatarios de sus aliados Cuba y Venezuela; “Cincuenta años después, la leyenda de Ernesto Che sigue viva en la juventud, en la lucha incuestionable por la igualdad y la liberación”, escribió Morales en Twitter.
Reuters Miles de personas se reunieron el lunes en un pequeño pueblo del sur de Bolivia donde el líder revolucionario cubano Ernesto "Che" Guevara fue ejecutado por soldados bolivianos apoyados por la CIA hace 50 años.
El presidente boliviano Evo Morales, uno de los últimos líderes de izquierda en una región que ha estado virando hacia la derecha política, acampó con un saco de dormir y una tienda de campaña y recibió a dignatarios de sus aliados Cuba y Venezuela.
“Cincuenta años después, la leyenda de Ernesto Che sigue viva en la juventud, en la lucha incuestionable por la igualdad y la liberación”, escribió Morales en Twitter antes de un discurso programado.
Durante el fin de semana, artistas, activistas, veteranos de la revolución cubana y descendientes del Che se reunieron para conmemorar al héroe revolucionario en Vallegrande, donde fue enterrado en una tumba oculta y sin nombre en 1967. Sus restos fueron trasladados a Cuba 30 años después.
El médico nacido en Argentina conoció a Fidel Castro en México, donde se entrenaron y compraron armas para prepararse para la revolución cubana antes de zarpar hacia la isla el 25 de noviembre de 1956 e iniciar la insurgencia que derrocó al dictador Fulgencio Batista, respaldado por Estados Unidos, dos años después.
El Che se convirtió en uno de los hombres más importantes de la fuerza rebelde y luego del gobierno revolucionario de Cuba, al frente del Banco Central y el Ministerio de Industrias.
Esperaba replicar la revolución en el Congo y luego en Bolivia, pero su llamado a las armas fracasó en gran medida y fue rodeado por soldados entrenados por Estados Unidos y atrapado en un barranco cerca de La Higuera el 8 de octubre de 1967.
Al día siguiente lo llevaron a Vallegrande, a 60 kilómetros de distancia, y el entonces presidente boliviano, René Barrientos, ordenó su ejecución, evitando así un juicio. El Che tenía 39 años.
Sus restos fueron exhumados y enterrados nuevamente en Santa Clara, Cuba, en 1997, cuando el comunismo cubano que ayudó a construir luchaba por sobrevivir tras el colapso de la Unión Soviética.
El domingo se celebraron actos conmemorativos en Santa Clara y el lunes el vicepresidente cubano, Ramiro Valdés, se unió a Morales en Bolivia.
El Che sigue siendo un héroe antiimperialista para muchos, especialmente en Latinoamérica y África. En Cuba, se le recuerda por fomentar el trabajo voluntario no remunerado, como trabajar sin camisa en obras de construcción y cargar sacos de azúcar.
Pero en su ciudad natal, Rosario, Argentina, algunos residentes han estado recolectando firmas para retirar su estatua, en protesta contra lo que consideran métodos violentos del Che para promover el comunismo y contra la falta de derechos humanos en la Cuba actual.