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El ex director del FBI dice que no tiene dudas de que Rusia interfirió en las elecciones estadounidenses.

El ex director del FBI, James Comey, testificó ante el Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos que Donald Trump mintió y decidió difamarlo a él y al FBI; cuando se le preguntó si tenía alguna duda de que Rusia intentó interferir en las elecciones estadounidenses, respondió: "Ninguna".

El exdirector del FBI, James Comey, testificó ante el Comité de Inteligencia del Senado de Estados Unidos que Donald Trump mintió y decidió difamarlo a él y al FBI. Cuando se le preguntó si tenía alguna duda de que Rusia intentó interferir en las elecciones estadounidenses, respondió: "Ninguna". (Foto: Gisele Federicce)

Do infomoney James Comey, exdirector del FBI, declaró este jueves (8) ante el Senado de Estados Unidos que el presidente Donald Trump decidió difamarlo a él y también al FBI. "Aunque la ley no exige ninguna razón para despedir al director del FBI, la administración [de Trump] decidió difamarme a mí y, aún más importante, difamar al FBI al afirmar que la organización estaba sumida en el caos y que los trabajadores habían perdido la confianza en su líder", declaró.

Trump lo despidió repentinamente el mes pasado, tras manifestar su descontento con la gestión de las filtraciones y la investigación sobre los correos electrónicos de la excandidata presidencial Hillary Clinton y la participación de los rusos en la situación. Sin embargo, se sospecha que el presidente intentaba interferir en la investigación, ya que esta podría afectarlo.

Durante su testimonio ante el Comité de Inteligencia del Senado, Comey afirmó que Trump había elogiado su labor en varias ocasiones. "Entendí que estaba haciendo un buen trabajo. Me sentí confundido cuando me enteré por la prensa de que me habían despedido debido a la investigación sobre Rusia. No entendí nada", declaró.

El exdirector afirmó haber grabado sus conversaciones porque le preocupaba sinceramente que el presidente pudiera mentir sobre lo que había dicho en la reunión. Continuó haciéndolo en futuras conversaciones, y ambos hablaron en privado un total de nueve veces antes de que Comey fuera despedido, según declaró en su testimonio.

También declaró que le había pedido al fiscal general Jeff Sessions que no volviera a hablar en privado con Trump, ya que era inapropiado considerando la independencia del cargo del director del FBI. Sessions nunca respondió.

"Desde ese momento [después de la primera reunión], aprendí a escribir actas. No era algo que hiciera antes", afirmó, recordando que solo tuvo dos conversaciones individuales con Obama y que nunca sintió la necesidad de registrar su contenido.

Respecto a la interferencia rusa en las elecciones presidenciales estadounidenses del año pasado, Comey afirmó no tener ninguna duda de que ocurrió. Cuando se le preguntó si tenía alguna duda de que Rusia intentó interferir, respondió: "Ninguna".