Francia: Una ONG pide a los ganaderos que dejen de comprar soja brasileña.
En noviembre, las principales cadenas de supermercados francesas, como Metro, Système U, Carrefour, Casino, Lidl, Les Mousquetaires, Auchan y Leclerc, firmaron una carta de compromiso para la lucha contra la deforestación vinculada a la soja importada.
Carta Capital - Los distribuidores se han comprometido a cesar la compra de soja cultivada en el Cerrado brasileño en zonas deforestadas a partir del 1 de enero de 2020. Para lograrlo, las empresas incluirán una cláusula en sus contratos que prohíba el uso de zonas deforestadas o reconvertidas y crearán un plan de acción individual con los proveedores nacionales.
La firma de la carta fue considerada «muy significativa» por Klervi Le Guenic, de la ONG Canopée, que trabaja para la protección de los bosques. Según él, este compromiso implica la necesidad de un mayor conocimiento de la cadena de suministro de las empresas.
Ahora, el próximo objetivo de la campaña son las empresas productoras de carne. La ONG pretende que los productores de carne y aves de corral en Francia firmen una carta con compromisos similares a los de los distribuidores, para así identificar mejor el origen de la soja utilizada en la alimentación animal y garantizar que no provenga de zonas deforestadas.
La ONG se centra especialmente en el grupo avícola LDC, propietario de marcas como Le Gaulois, Doux y Marie. Según la ONG, el grupo produce un millón de toneladas de carne de ave al año.
“La industria cárnica realmente necesita abordar este problema”, argumenta Klervi Le Guenic, “Se necesitan 109 gramos de soja para producir 100 gramos de pollo; estamos hablando de volúmenes enormes”.
Nico Muzzi, director europeo de la ONG Mighty Earth, subrayó además que otros gigantes de la alimentación, como las cadenas de comida rápida Quick y Burger Quick y el productor lácteo Lactalis, también deberían seguir el movimiento iniciado por los supermercados.
