Francia pide a la Unión Europea que active su «arma comercial más poderosa» en respuesta a los aranceles de Trump a Groenlandia.
Macron quiere utilizar el instrumento anticoerción después de que Donald Trump anunciara la imposición de aranceles a los países que se opongan a la "adquisición" de Groenlandia.
247 - La amenaza de nuevos aranceles comerciales anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump provocó una reacción inmediata del gobierno francés y reavivó las tensiones entre los aliados históricos de Europa y Washington. El presidente Emmanuel Macron comenzó a abogar por una respuesta coordinada de la Unión Europea ante lo que describió como una preocupante escalada en las relaciones transatlánticas, en medio de la disputa sobre Groenlandia.
Según el periódico británico Financial TimesMacron pretende solicitar formalmente a la Unión Europea que active el llamado instrumento anticoerción, un mecanismo creado para responder a las presiones económicas ejercidas por terceros países contra el bloque.
Amenaza arancelaria y escalada diplomática
El sábado (17), Trump anunció que Estados Unidos aplicará un arancel adicional del 10% a productos de Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Dinamarca, Noruega, Suecia y Finlandia a partir del 1 de febrero. Según el presidente estadounidense, la tasa podría aumentar al 25% en junio si no se llega a una solución negociada. El comunicado se publicó en la red social Truth.
La medida está directamente relacionada con la presencia militar europea en Groenlandia y se ha interpretado como una reacción a las iniciativas de los países involucrados. Los diplomáticos consideran este episodio como la división más profunda entre los aliados de la OTAN desde su creación, lo que ha generado una fuerte indignación entre los líderes políticos y empresariales europeos.
Francia coordina la respuesta europea.
El domingo, un funcionario del Palacio del Elíseo confirmó que Macron tiene la intención de colaborar directamente con sus socios europeos. «Estará en contacto durante todo el día con sus homólogos europeos y solicitará, en nombre de Francia, la activación del instrumento anticoerción», declaró.
El mecanismo, adoptado por la Unión Europea en 2023, nunca se ha utilizado, pero permite restringir el acceso de empresas extranjeras al mercado único en casos considerados coercitivos económicamente, como la imposición de aranceles punitivos. A pesar del apoyo de Francia, un diplomático europeo afirmó que algunos países aún muestran cautela respecto al uso de esta herramienta.
Reacción conjunta e impacto en el acuerdo comercial
En Bruselas, los embajadores de la Unión Europea se reunieron para debatir los próximos pasos. En una declaración conjunta, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y el Reino Unido afirmaron que el ejercicio militar en Groenlandia no representa una amenaza para nadie y expresaron su solidaridad con el Reino de Dinamarca y el pueblo groenlandés.
"Las amenazas arancelarias socavan las relaciones transatlánticas y amenazan con una peligrosa espiral descendente", declararon los países. "Permaneceremos unidos y coordinados en nuestra respuesta. Nos comprometemos a defender nuestra soberanía".
Las tensiones también ponen en peligro el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, firmado el año pasado, que estipula mantener los aranceles en el 15 %. Miembros del Parlamento Europeo han indicado que la ratificación del pacto podría retrasarse debido a las amenazas relacionadas con Groenlandia.
La industria y los líderes europeos advierten de los riesgos.
Una de las opciones que se debaten en Bruselas es la reanudación de los aranceles de represalia sobre exportaciones estadounidenses por un valor de hasta 93 000 millones de euros, incluyendo cigarrillos, ropa y alimentos. El paquete se suspendió temporalmente tras la firma del acuerdo comercial.
En Alemania, el vicecanciller y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, declaró que se había traspasado un límite y que los países afectados no debían dejarse chantajear. «Habrá una respuesta europea a esta amenaza», afirmó.
El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, calificó de "inaceptable" penalizar a países que asumen una mayor responsabilidad por la seguridad colectiva de la OTAN. El ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, declaró que la decisión era "sorprendente", tras un "diálogo constructivo" con el vicepresidente estadounidense, J. D. Vance.
Presión política e intento de mediación
Las tensiones también han aumentado la presión sobre la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien mantiene una estrecha relación con Trump. En declaraciones a la prensa en Seúl, Meloni afirmó haber hablado con Trump y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, para intentar reducir la escalada del conflicto. "El anuncio fue, en mi opinión, un error", declaró. "Es muy importante, en esta etapa, que todos dialoguen y eviten una escalada del conflicto".
Aunque Italia no se ve directamente afectada por los aranceles, Meloni destacó que el país podría sufrir impactos indirectos debido a la importancia de Alemania como socio comercial. También sugirió que podría haber habido una interpretación errónea por parte de la Casa Blanca respecto a la misión europea a Groenlandia.
"Esto puede haber sido un problema de entendimiento y comunicación, y es por eso que sigo insistiendo en el papel de la OTAN como el foro en el que debemos tratar de organizar instrumentos de disuasión", dijo.
El caso belga y las preocupaciones sobre el Ártico.
Entre los países que enviaron tropas a Groenlandia, solo Bélgica no fue incluida en las amenazas arancelarias, a pesar de participar también en la misión. El ministro de Asuntos Exteriores belga, Maxime Prévot, declaró que la operación demuestra una preocupación colectiva por la seguridad del Ártico.
"Si los miembros de la OTAN han decidido llevar a cabo una operación en Groenlandia es precisamente para demostrar que a todos nos preocupa la seguridad del Ártico", escribió.


