Genocidio en Gaza: 150 días de horror y destrucción
El gobierno de Benjamin Netanyahu ya ha asesinado a más de 13 niños y 37,5 palestinos en total.
247 - Durante los últimos 150 días, Gaza ha sido escenario de una tragedia sin precedentes, causada por el gobierno de Benjamin Netanyahu. El balance es aterrador: 2.675 masacres perpetradas por el ejército de ocupación israelí, 37.534 vidas perdidas o desaparecidas, y una devastación que afecta a todos, especialmente a niños y mujeres.
Entre las alarmantes cifras, destacan los 13.430 pequeños cuerpos de niños, víctimas inocentes de este terrible conflicto. Quince de ellos perecieron de hambre, un cruel reflejo de la desesperada situación humanitaria. Mujeres, profesionales médicos, periodistas: ningún grupo escapó del terror, con 8.900 mujeres y 364 médicos pagando el precio más alto por la violencia desenfrenada.
La tragedia va más allá de las vidas perdidas. Más de 7.000 personas siguen desaparecidas, una parte significativa de ellas niños y mujeres, cuyo destino incierto atormenta a sus familias. El número de heridos —71.920, para ser exactos— está desbordando los ya desbordados sistemas de salud de la región. Más de 11.000 de ellos requieren tratamiento urgente en el extranjero, mientras que 10.000 pacientes con cáncer se enfrentan a la sombría perspectiva de morir por falta de atención adecuada.
Las condiciones sanitarias son igualmente graves, con 700.000 pacientes que padecen enfermedades infecciosas y 8.000 casos de hepatitis viral registrados. Más de 60.000 mujeres embarazadas se encuentran en riesgo, sin poder acceder a la atención médica necesaria en medio del caos que asola la región.
La infraestructura esencial quedó reducida a escombros. Escuelas, universidades, mezquitas, iglesias y hogares fueron blanco de una destrucción indiscriminada, privando a las comunidades de espacios seguros y lugares de culto. Más de dos millones de personas fueron desplazadas, mientras que hospitales y centros de salud, ya desbordados, cerraron parcial o totalmente.
Ante este sombrío escenario, es crucial reconocer que esto no es una guerra, sino un genocidio. El uso desproporcionado de la fuerza, los ataques contra civiles y la destrucción masiva no pueden justificarse bajo ninguna circunstancia. Es un imperativo moral y humanitario que la comunidad internacional intervenga, exigiendo justicia y rendición de cuentas a los responsables de estos crímenes atroces.
Mientras Gaza se enfrenta a un horror y una desesperación cada día mayores, el mundo no puede permanecer en silencio. Cada vida perdida, cada familia destrozada, clama por justicia y un futuro donde la paz y la dignidad humana prevalezcan sobre la barbarie y el sufrimiento. Es hora de actuar. Vean los hechos:
