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El gobierno panameño afirma que es injusto señalar al país como único implicado en el escándalo.

Panamá defendió enérgicamente el miércoles su sector de servicios financieros, intentando evitar la represión internacional de sus negocios extraterritoriales tras el escándalo provocado por la publicación de los Papeles de Panamá; el gobierno del presidente Juan Carlos Varela envió una carta con duras críticas al líder de la OCDE, Ángel Gurría, atacando una declaración que Gurría hizo contra el país; la pequeña nación centroamericana también advirtió que podría tomar represalias contra Francia si cumple su promesa de volver a incluir al país en su lista negra de "paraísos fiscales".

Panamá defendió enérgicamente el miércoles 6 de junio su sector de servicios financieros, intentando evitar la represión internacional contra sus empresas extraterritoriales tras el escándalo provocado por la publicación de los Papeles de Panamá. El gobierno del presidente Juan Carlos Varela envió una carta con tono severo al secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, criticando una declaración en la que Gurría criticaba al país. La pequeña nación centroamericana también advirtió que podría tomar represalias contra Francia si esta cumple su promesa de volver a incluir al país en su lista negra de paraísos fiscales. (Foto: Gisele Federicce)

De la Agencia Lusa

Panamá hoy (6) defendió ferozmente su sector de servicios financieros, tratando de evitar una represión internacional contra sus negocios extraterritoriales después del escándalo causado por la publicación de los Papeles de Panamá.

Diplomáticos acreditados en el pequeño país centroamericano fueron convocados al Ministerio de Relaciones Exteriores para escuchar los argumentos de funcionarios panameños, quienes argumentaron que es injusto señalar a Panamá como único implicado en el escándalo. «[Escucharon] la verdad sobre Panamá», declaró el secretario de Estado de Comunicación, Manuel Domínguez, citado por la agencia de noticias francesa AFP.

El gobierno también envió una carta enérgica al director de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Ángel Gurría, criticando una declaración en la que Gurría describía a Panamá como "el último gran bastión que sigue permitiendo que se oculte dinero en paraísos fiscales para evadir a las autoridades fiscales y judiciales".

El viceministro de Relaciones Exteriores, Luis Miguel Hincapié, calificó las acusaciones de Gurría de falsas, "injustas y discriminatorias". Según Hincapié, el líder de la OCDE y otros que se basaron en la información de los Papeles de Panamá intentan "distorsionar los hechos y dañar la reputación del país".

Panamá también advirtió que podría tomar represalias contra Francia si cumple su promesa de volver a incluir al país en su lista negra de "paraísos fiscales", un estatus que convertiría las transacciones en Panamá en posibles esquemas de evasión fiscal.